El colmo: A264 km y con "licencia" para correr. Habla: - Imputado - Automovilistas - Fernando Santelices Ariztía, Profesor derecho procesal penal UDP - Camila Merino, Alcaldesa de Vitacura - Luis Stuven, Grte seguridad vial mutual de seguridad

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Todos lo hemos vivido, conocemos a alguien que lo ha vivido y es que si uno se pasa de la velocidad máxima en algún sector, el castigo es que le quitan el carnet por una semana, por dos semanas, por un mes incluso, cuando alguien anda a 50 o 60 kilómetros por hora en una zona que es de 30, a pesar de que no sea una gran velocidad, le quitan el carnet. Bueno, ayer enfrentó a la justicia el conductor que había sido detenido por manejar a 264 kilómetros por hora en plena ciudad, en la autopista. Y lo que llamó la atención es que no le quitaron la licencia. Claro, y eso abre evidentemente un debate sobre qué es lo que pasa. Hay problemas en cómo funciona la ley, hay una mala interpretación del juez en este caso, que no solamente lo dejó en libertad mientras se investiga, sino que además no le quitó la licencia de conducir. Vamos a intentar resolver esas dudas en la siguiente nota. Circular a más de 264 kilómetros por hora, aunque cueste creerlo, no le costó la licencia de conducir a este sujeto, quien detenido por una grave infracción a la ley de tránsito, abandonó la tarde del lunes el centro de justicia sin decir una palabra. José, es irresponsable lo que hiciste de ir manejando a 260 kilómetros por hora, teniendo en cuenta que ya lo habías hecho. El tribunal decidió dejarlo en libertad y sin restricciones para volver a manejar, una decisión que no pasó inadvertida y que rápidamente abrió el debate entre automovilistas. Es un ejemplo muy negativo porque tiende a que la gente entonces diga, bueno, si él puede porque yo no puedo, ¿entiendes? El tema es que hubiese pasado si hubiese chocado a otra persona, donde van familia, van hijos, que no tienen culpa, no tienen nada. No qué pasa ahí con la ley. Volvemos nuevamente al tema de los privilegios. El sujeto fue imputado por conducción temeraria, que se configura cuando un conductor supera en más de 60 kilómetros por hora el límite máximo permitido. En estos casos, la conducta deja de ser una simple infracción y pasa a ser una causa penal que debe ser resuelta por los tribunales de justicia y no contempla la suspensión o retención de licencia como medida cautelar a diferencia de lo que ocurre en los juzgados de policía local. Que no se le haya retenido la licencia de conducir el día de ayer tiene que ver precisamente por el tipo penal que está en discusión. Es decir, si es que, por ejemplo, la persona hubiese causado las lesiones o hubiese estado manejando un estado de ebriedad, o le hubiesen retenido la licencia de conducir. Nos gustaría que la ley de velocidad temeraria sea modificada. Hoy día está en discusión en el Senado, hay que hacerle adecuaciones para que sea un delito más fácil de perseguir. Claro que aunque este conductor aún conserve su licencia, no significa que... caso esté resuelto. La decisión adoptada por el tribunal corresponde a una etapa inicial del proceso y las consecuencias más relevantes podrían definirse una vez que termine el plazo de 90 días de investigación. Una vez que la persona, si es que es llevada a juicio y es condenada, la suspensión de la licencia está contemplada como una sanción que establece el tipo penal, en este caso que puede ir de los seis meses a los dos años. Sanciones ejemplificadoras exigen los automovilistas, mientras expertos advierten que este tipo de conductas están lejos de ser hechos aislados. Aquí lo clave es entender que lamentablemente y sin perjuicio del buen actuar de carabinero hay poca fiscalización en ese sentido y por eso buscamos que se implemente rápido la ley Cati, que lo que busca como medida principal es captar estos excesos de velocidad y sancionarlos rápidamente. Por ahora y mientras la investigación sigue su curso, nada le impide a este conductor volver a ponerse al volante. Una realidad que para muchos evidencia vacíos en la legislación actual y sanciones poco proporcionales al riesgo que este tipo de maniobras genera en las calles del país.