Bueno, y les contamos que el otorgamiento de créditos hipotecarios sigue cayendo durante esta parte del año y de hecho llegó a su nivel más bajo de los últimos 13 años. Mientras que en paralelo los niveles de las tasas siguen por debajo del 4%. Natalia Muñoz nos cuenta cuáles son las razones que explican este fenómeno. Los precios de las propiedades, porque son muy elevados los precios de las propiedades. Entonces sumado a los intereses hace que se vuelvan impagables los dividendos. Sobre todo con los sueldos, qué sé yo, difícil. La gente que arrienda sobre todo, imagínate, para poder juntar la plata, para poder acceder a un crédito. Piden muchos documentos, pues. Claro. Entonces es como más difícil acceder a poder optar a una vivienda ahora. Son las mismas personas las que cuentan parte de las razones por las que aún cuesta acceder a la vivienda propia. La realidad no es muy alentadora para el mercado inmobiliario, y así lo demuestran los datos. Las operaciones de los créditos hipotecarios otorgados por la banca cayeron a su menor nivel en 13 años. Refleja un desafío estructural de mediano y largo plazo. El principal desafío en esta materia es que el precio de las viviendas respecto al ingreso de los hogares ha crecido más. Esto, en la práctica, hace más difícil reunir los recursos para el pie y, por supuesto, el financiamiento de la vivienda en general. Se requieren medidas estructurales que permitan aumentar la oferta habitacional, agilizar los permisos, impulsar la inversión. Es que entre enero y marzo de este año se han otorgado casi 11 .000 créditos, una caída de casi 38%, si es que se compara con el mismo periodo del 2025, según las estadísticas que maneja la Comisión para el Mercado Financiero. Por otro lado, la tasa de interés para la compra de viviendas ha ido a la baja, pero eso no se ha traducido en mayores operaciones relacionadas. La débil actividad económica y la incertidumbre que han enfrentado los hogares han influido en la postergación de decisiones de compra. Sin embargo, este mismo fenómeno ha contribuido a mantener una oferta importante de viviendas en el mercado, generando condiciones muy favorables. La tasa de interés hipotecaria llegó a niveles que no se veían desde noviembre del 2021, promediando 3 ,96 % en mayo de este año, según las cifras del Banco Central, niveles que se mantendrían durante este 2026. La tendencia es a la baja, sin embargo hay que tomar en cuenta que el margen es estrecho, ya estamos dentro de niveles premanderos. y no se ve que haya muchos pasos para poder seguir bajando después de esto. La tasa de interés no es el único factor determinante a la hora de recuperar el mercado inmobiliario en nuestro país, ya que principalmente también depende de otros elementos que tienen que ver con las restricciones de crédito, por ejemplo, que es un tema que todavía no está resuelto. A las condiciones restrictivas de crédito se suma la débil actividad económica, altos niveles de desempleo y la poca capacidad de pago de las personas. En el corto plazo, el subsidio a la tasa y el FOGAES han sido una ayuda importante para entregar dinamismo al sector, pero la espera por el proyecto que suspendería el IVA por 12 meses a las viviendas nuevas causa expectación y también es un factor de baja en las ventas. Casi tres meses atrás se anunció que se iba a suspender el pago del IVA a las viviendas y eso probablemente motivó a muchas personas a postergar las compras, ya que también es un tema que influyó naturalmente en la baja del dinamismo en la compra de vivienda. No considera los créditos hipotecarios que fueron apoyados a través de los programas FOGAES, principalmente por el subsidio a la tasa hipotecaria, dado que esos créditos se reportan en una estadística distinta. Ahora bien, si juntamos los créditos que no fueron apoyados por el FOGAES, más los créditos que se otorgaron con apoyo al FOGAES, la situación es distinta. Hay que recordar que el subsidio al dividendo abarca solo a viviendas por debajo de las 4 .000 UF, por lo que hay menos alternativas para las que se encuentran sobre ese valor, en un sector donde todavía existen más de 100 .000 viviendas nuevas en stock, que no se han podido vender desde la pandemia.