Gracias reporteros de reporteras, estamos con Paula Molina para conversar con Gonzalo Aguirre y el negocio, las lucas, la industria detrás de un evento como este Mundial de Fútbol dos mil veintiséis, hasta con las laminitas incluidas, Gonzalo, ¿qué tal? ¿Qué tal? Sí, pues vamos con estos dólares y euros, baile demencial, el fútbol es pasión, pasión por la plata, dice la canción que conocimos por los miserables, ¿no? En el disco Pasión de Multitudes, con los relatos de nuestro, Ernesto Díaz Correa, y que recordamos a propósito de este pitazo inicial del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que es sin exageración el más grande de la historia, cuarenta y ocho selecciones, ciento cuatro partidos, hasta una nueva fase, dieciséis avos de final, todo lo que se traduce en más espadios, más entradas, más partidos a televisar, más gasto de los hinchas, y más recaudación de los organizadores. Ya en septiembre del año pasado, este baile demencial de millones se empezaba a volver polémico con el inicio de esta venta de entradas a precios inéditos, son seis coma siete millones de tickets para los distintos encuentros, casi el doble del mayor registro que existía a la fecha, con valores que, en fase de grupos, parten entre sesenta y doscientos dólares, la más barata, eso ha cambiado un poquito, ahí hay una lógica distinta, entre mil y dos mil dólares en las mejores ubicaciones, esos montos ya luego se disparan en fases más avanzadas, y para la final ya estamos hablando de boletos por más de diez mil dólares, bajo esta lógica de precios dinámicos, acorde a la demanda que exista. Otra arista en todo esto, los derechos de transmisión de los partidos, que también se dispararon con una audiencia estimada de más de seis mil millones de personas en el planeta, y por las cuales se calcula una recaudación en torno a cuatro mil millones de dólares, un veintitrés por ciento más en comparación con el mundial de Qatar, el anterior, el del dos mil veintidós, y como todo parece ser histórico en esta cita mundialista, y como todos los muchachos sueñan con ganar, como dice la canción, también son inéditos los montos de los premios. El campeón mundial, de hecho, recibirá un premio de cincuenta millones de dólares, el mayor de la historia, de nuevo, y en total se van a repartir ochocientos setenta y un millones de dólares entre los equipos participantes. Ahora, desde la propia FIFA han abordado el impacto económico de este evento y hablan de un gasto total de trece mil novecientos millones de dólares, pensemos que previo al mundial, hay varios años de preparación de estadios, en otros países anteriormente habían menos estadios, había que construir más estadios, pero también se necesitan reforzar actualmente carreteras, aeropuertos, toda una infraestructura en los países que son sede de este evento que se se va realizando con años de anticipación, hay también una contribución estimada de ochenta mil cien millones de dólares al PIB global, pero para los países organizadores, lo hemos dicho Estados Unidos, México y Canadá, no se trata de cambiar el rumbo económico por completo con estas inversiones, con este gasto, podríamos decir que no se salva la temporada solo con galarle al clásico rival, en un año, este es un punto que comentó a cooperativas Juan Ortiz, economista senior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales. Hay un impacto positivo sin lugar a dudas, porque obviamente hay un cambio entre comillas transitorio de cierto tipo de patrón muy puntual, pero también aquí hay que considerar un elemento importante, si bien las cifras que se pueden manejar en cuanto al impacto global de este tipo de eventos que estamos hablando de millones de dólares sin lugar a dudas, el impacto económico es relativamente muy muy acotado para efectos relevantes del producto interno bruto, por ejemplo el impacto en el crecimiento económico ya sea en Canadá o en Estados Unidos o México realmente es mínimo, y es porque fundamentalmente estamos hablando de un evento que transcurre durante poco más de un mes, muy focalizado a todo el tamaño de una economía de un país. Recordemos que Estados Unidos es la economía más grande del mundo, tenemos la economía canadiense, la economía mexicana que también es una economía relativamente grande, especialmente la mexicana por el tamaño de su población. Por lo tanto, el impacto directo en el producto interno bruto es bastante limitado. Bueno, paralelo, durante el próximo mes tendremos un periodo con tendencias de consumo bien especiales, particulares, ¿no? Históricamente aumenta la venta de televisores, también equipos asociados, proyectores, parlantes, las camisetas oficiales de las selecciones, ya se han apoderado de las vitrinas en los centros comerciales, hasta los supermercados, podemos encontrar alternativas de indumentarias, bufandas, gorros también, porque aquí el mundial es en temporada de invierno, y por cierto, está también la fiebre por este álbum oficial. El último a cargo de Panini, que perdió la licencia para un mundial del dos mil treinta, va a ser otra seguramente la empresa que va a estar a cargo de este verdadero fenómeno. Aquí en nuestro país, un álbum de tapa blanda, estuve revisando, cuesta tres mil novecientos pesos, es más caro, por cierto, el con tapa dura, y después una edición hasta dorada, así que se puede ir ahí avanzando en el formato, un sobre con siete láminas, mil cien pesos, son más de novecientas figuritas a coleccionar, y a nivel internacional ha trascendido que la empresa que se despide de esta licencia, estime ingresos cercanos a los mil cuatrocientos millones de euros para esta temporada, y gran parte de aquellos se asocia a este álbum, por cierto, porque en un año normal venden otras colecciones, cómics también, pero ese es el monto, mil quinientos ochenta millones de dólares, miles de millones de pesos, por cierto, por millones, incluso por por este concepto que se ha vuelto un fenómeno en en muchas partes del mundo. Como una forma de graficar todas estas tendencias, vamos a escuchar el comentario de Camila Sembrano, directora comercial de Mercado Libre. La previa del mundial se ha estado viviendo intensamente en Mercado Libre, con una sección especial durante el último mes que ha superado casi seiscientas mil visitas, con casi cinco mil compradores de productos asociados al torneo más importante de fútbol. Como es de esperar, el producto más buscado de esta sección es el álbum del mundial y las láminas, por supuesto, y además hemos tenido cifras muy potentes en las ventas de televisores. En las dos semanas anteriores al Cyber Day, vimos un aumento de hasta un cuarenta por ciento en las ventas, lo que confirma que aunque Chile no juegue el mundial, hay un alto interés por seguir la Copa del Mundo. Nuestra sección mundialera, además de estos productos, incorpora camisetas de la selección de los países del mundial, sistemas de audio, zapatos de fútbol, pelotas de fútbol, todo para poder celebrar el mundial, implementos deportivos, y todo aquello que el usuario necesite para vivir este torneo con la mayor intensidad, pero también con la mejor experiencia. Ya, toda la gente con la que conversaste seguramente coincide en este impacto de un fútbol que se transformó finalmente a la larga con los años en una industria, y lo estamos viendo con la cantidad de lucas que mueven, pero también tiene que ver con la cultura, con las tradiciones de los pueblos. Fíjate que en Estados Unidos, por ejemplo, esto del álbum está lejos de ser una locura, lo andan regalando, de hecho, y las láminas también porque en algunas concentraciones, en algunos eventos oficiales, porque no se genera esa devoción, que tiene incluso algo de religioso en algunas sociedades. En el tema del álbum. Claro, el álbum, probablemente por su origen italiano, los Panini, hermanos italianos, y ellos son los que generan este álbum, y claro, probablemente no entra tanto en Norteamérica como durante mucho tiempo en Estados Unidos. el fútbol no era el deporte favorito, ¿no es cierto? El soccer, que le llaman ellos porque tienen su propio fútbol americano. Pero de lo que decía Gonzalo, me parece muy interesante esto de que en muchos lugares se han construido estadios. Ese es un costo enorme para los países. Los estadios luego quedan botados y, por lo tanto, lo que ganas por el mundial, de alguna manera también tienes que descontar esa pérdida por estos elefantes blancos que quedan allí y que nadie vuelve a usar, ¿no es cierto? Pero en el caso de Norteamérica, estos estadios o ya estaban construidos o se utilizan para otros deportes. Por lo tanto, ellos tienen mejores opciones de sacar aún más ganancias de la organización de este mundial si es que les sube el turismo porque en Estados Unidos hay una sensación de que no todas las personas son necesariamente bienvenidas y, en ese sentido, hay quienes han preferido como cambiar de destino y hay una preocupación por la ocupación hotelera, lo que decíamos, y los pasajes de avión que han sido mucho menos de lo que querían. Sí, hay una cuestión política evidente ahí con la polémica en torno a las políticas migratorias de Trump. Y, de hecho, salvo en lugares muy puntuales, no se ha visto estas como mareas de hinchas, no sé, los holandeses o otros equipos europeos que además tienen más lucas para poder viajar en masa a esos lugares. En general, en Sudamérica, por ejemplo, a medida que avanzan los equipos en las instancias finales, ahí como que empieza a llegar más gente porque tiene que ver también con la posibilidad de financiar un viaje como ese a un lugar que además es caro, digamos, asistir. Ahora, probablemente sea más bonito el Mundial en Nueva York, curiosamente, que no es una ciudad tampoco futbolera, diría yo, yo habría apostado más a Miami, pero allí el alcalde, San Amandani, ha hecho un enorme esfuerzo porque existan estos lugares donde los fans se pueden reunir a ver el partido, por liberar algunas entradas, por tratar de que sea más incluido, claro, que los niños lo vean. De hecho, ha dado permiso oficial para que los niños se queden viendo los partidos, pero ha hecho algo como más amistoso en relación al fútbol, más familiar, que es la parte que a uno le gusta del Mundial, como Shakira, como la cosa que nos mueve a todos y no solo como ni a las hinchadas, ni solo a quienes tienen muchísima plata para pagar las entradas. Cerramos Gonzalo, las entradas muy caras, por lo menos. Es que dinámica, tú no sabes, tú compras y después puede valer mucho más o mucho menos. Vas como a la suerte de la olla. Sí, y un dato adicional en esto del consumo y el comercio para las próximas semanas, se viene el Día del Padre, así que más de alguna pelota, algún tazón ahí fotolero va a aparecer el domingo de la próxima semana. Muy buena idea. Ya, Gonzalo, gracias.