Los colegios son testigos del aumento de la violencia durante los últimos años. Un fenómeno que según los especialistas va de la mano del incremento de los homicidios y el maltrato intrafamiliar. Claro, esta vez quisimos escuchar las voces más importantes y muchas veces silenciadas, las de los propios estudiantes, quienes revelan cómo es aprender hoy y las herramientas con que cuentan para prevenir estos hechos. Sebastián Marín y Juan Pablo Muñoz con este 24 Horas Reportajes. El aumento sostenido de la violencia escolar de los últimos 5 años impacta a niñas, niños y adolescentes. Queremos escucharlos. Lo que más me da miedo en el sentido de estar en el colegio es el tema de las balaceras. Un compañero llegó diciendo que iba a haber un tiroteo. Sentí pánico. Un poco de miedo ver en otros colegios que hacen cosas, aunque en este nunca ha pasado nada serio, pero igual da un poco de miedo que pueda llegar a pasar. ¿Cuánta responsabilidad tiene la sociedad en este fenómeno? La violencia no es un problema escolar, es un problema social y de las casas se traspasan a los colegios. Los niños ven a los adultos, ven cómo conversan, ven cómo se tratan y de alguna manera también eso después lo replican. A veces los problemas de las familias, de las casas, de los barrios, los traspolan a los alumnos. ¿Qué hacer para disminuir y mejor erradicar la violencia de los colegios? Si tú quieres que tus estudiantes sean respetuosos, cultiven el autorrespeto y la aceptación de los demás, entonces la escuela entera tiene que vivir esos valores. Y enseñarles desde la docencia cómo regularse, cómo conocerse, cómo dialogar. Alumnos y alumnas de Básica y Media nos comparten lo que es ir al colegio en la actualidad. A mí me encanta el colegio, la paso súper bien aquí y más si están mis amigos. A veces me corto medio mal, pero la paso bien. También nos levantemos temprano, eso es obvio. Nada es... Perfecto, pero en colegio es muy bueno. Los fines de semana, de hecho, me aburro en la casa y me gusta bañar arte al colegio. Un 78 ,3 % de la comunidad escolar considera que su escuela es un ambiente seguro. Me siento segura aquí más que en mi casa, porque allá me siento sola, porque me aburro fácilmente. Hago amigos, disfruto mucho estar acá, también aprendo mucho. Me levanto con ánimo, vengo feliz y me siento súper bien acá. Comparan cómo es ir al colegio ahora con la época de sus padres. Ahora no es tan estricto, ya que hay reglas que se han, por decirlo, sensibilizado de alguna manera. Las clases no son tan amobidas como mucha gente piensa. Son divertidas y en la antigüedad no creo que haya sido así. Mi familia me había contado que así como en su etapa de la niñez, a ellos como que les pegaban o les hacían daño, por así decirlo. El colegio antes era mucho más estricto. Los profesores no eran tan empáticos como son ahora. Seis funcionarios del establecimiento educacional, estamos hablando de profesores y también inspectores, resultaron con lesiones. Un incendio en el interior de un liceo en Providencia, clases suspendidas por amenazas en otros colegios del país. La violencia en las aulas irrumpe con más fuerza este 2026. Queremos conocer cómo asimilan los estudiantes estos episodios. Visitamos los colegios Nuestra Señora del Carmen y el Instituto Profesor Héctor Duarte. Nos permiten conversar con ellos. Me da miedo que llegue a pasar en algún lugar más cerca de este colegio o en ese mismo colegio. Siento que ya no hay tanto respeto ante los estudiantes. Apuñalan a gente o hasta matan a gente. Esos adolescentes, imagínense en el futuro lo que podrían llegar a hacer. Si en 2019 hay 12 .016 denuncias en la Superintendencia de Educación, el año 2022 sube a 16 .161. Los especialistas buscan la razón de este aumento. El fenómeno no es de este año ni del año pasado, sino que viene sucediendo hace muchos años. Tenemos un aumento en el narcotráfico, en los homicidios, en el país. Por lo tanto, no podemos entender lo que ocurre en la escuela solamente como un fenómeno aislado. Es también lo que estamos viendo en la sociedad en general. Entonces nosotros no podemos como hacer una división o una separación y decir, mira, preocupémonos con lo que está pasando en la escuela. Si quieres cambiar lo que está pasando en la escuela, tenemos que cambiar lo que está pasando también a nivel de la sociedad. Y a nivel de la sociedad los números aumentan de forma similar. Si en 2019 los homicidios son 914, en 2022 1 .330. Los casos de violencia intrafamiliar también crecen. En 2019 son 87 .255 causas y en 2022 125 .026. Ellos viven la violencia en sus casas, ya sea violencia física o violencia verbal. Entonces, cuando nos preguntan sobre por qué hay tanta violencia en la escuela, porque quizás ahora está más mediático, pero lo que hacen los estudiantes es traspasar esa violencia que viven en sus casas a la escuela. Y uno de los grandes responsables de la violencia es el acoso escolar o bullying. El 61 % de los alumnos reporta haber sufrido intimidación o maltrato. A mí me da pena, me da tristeza. ¿Por qué? Porque yo a veces me pongo en el lugar de la gente que lo puede recibir y digo, ¿cómo puede haber tanta gente que yo conozco que pueda estar haciendo esto? La adolescente que hace eso y ocurre estas situaciones es porque ya no le toman el valor a la vida. No le toman el valor a la vida de la otra persona y tampoco piensan que la otra persona tiene familia. He visto que algunos compañeros lo molestan, pero no de broma, pero después cuando ya se pasan mucho es como fome igual. Acoso que continúa en las casas a través del ciberbullying, que afecta al menos al 21 % de los alumnos. La enseñanza de los padres es como el principal factor para todo el ciberbullying o el tema con los teléfonos, porque no es como controlar a los hijos, pero sí saber lo que hacen. Yo creo que también puede ser por lo que muestra la familia a los niños, como por ejemplo muchas cosas de violencia y cosas así. Siento que igual los niños pueden pensar que eso está bien. Y aunque algunos tienen poca edad, están conscientes del daño y de los peligros. Les gusta ser escuchados. saben cómo las redes sociales amplifican este fenómeno. La mayoría de los adolescentes o niños tienen redes sociales a pesar de ser menores de edad y siento que siguen las mismas tendencias que los demás. Quizás para que cancelen clases y no vengan a clases, o también para divertirse de alguna manera, buscar alguna cuestión entretenida para hacer. ¿Qué cosas a ustedes les da ansiedad, les da nervio, les da miedo? Quizás que nos compartan un poco cuáles son sus problemas. Lo que me da ansiedad son el tema de las notas, porque yo siempre he sido buena estudiante. Me da mucho miedo bailar frente a mi familia y cosas así. Cuando tengo que salir en público o en lugares que yo todavía no he ido y siento que se podrían burlar de mí. Como una vez que tuve que tocar con la orquesta y no pude dormir esa noche. Las notas son a mí lo que más me llega a estresar y me voy a dar a lo largo de la ansiedad, ya que igual no quiero sacarme de las notas. Ellos comparten las inquietudes comunes a su edad que pueden en algunos casos agravarse. Se estima que 6 de cada 10 estudiantes sufre de ansiedad o depresión. A nivel de sociedad, un 38 % de las personas comparten estos síntomas. Hay que hacer distinciones primero acerca de si el problema de salud mental del estudiante es producto de algún tipo de relación que está ocurriendo dentro de la escuela con algunos compañeros, compañeras o profesores, profesoras, o es algo que está pasando en su casa. Precisamente se estima que un 11 % de los alumnos entre 6 y 13 años se quedan completamente solos después del colegio. Y el chico queda o solo en la casa o queda con una persona que no son los más idóneos para cuidar o para quienes puedan confiar, sí crean muchas depresiones en ellos. Si la familia no está para contener, finalmente la escuela es la que cumple ese rol. Y nos toca a nosotros ser mamás y papás de los estudiantes. Si no se toma de la mano una relación, un trabajo en conjunto con los padres y abuelos, esto no va a resultar. Frente a la pregunta sobre si es más difícil ser niño hoy de lo que era antes, responden. Se está volviendo cada vez más difícil el término de ser niño. Niños que están olvidando cómo jugar y eso. Ser adolescente hoy en día no es muy fácil. Hay veces que los adultos como los padres no son adultos responsables y hay veces que uno no tiene apoyo de gente de nuestra edad o más adulta que nos pueda aconsejar. Como que todos los niños ahora quieren ser grandes. Entonces como que a veces no disfrutan mucho su etapa y ahora antes los niños capaz que no se preocupaban cómo se veían o si me veo bien o si me veo mal, pero ahora se preocupan de verse arreglado, de cómo mirar a las demás personas. Es más difícil porque estás mucho con los dispositivos, con celular, con la computadora, cosas así. Y antes, en la antigüedad, las personas no tenían eso. ¿Por dónde hay que abordar la educación para evitar la violencia en salas de clases y trabajar en la salud mental de los alumnos y alumnas? Hay que trabajar como comunidad, tenemos que volver a ser comunidad y no pensarnos como independientes. Necesitamos cohesión social para poder sobrevivir a esta sociedad donde la salud mental está en crisis nunca antes vista, donde no nos comunicamos, donde el diálogo no prospera. Podemos seguir haciendo leyes y gastando dinero en cosas que son más bien estructurales, es decir, más seguridad, no sé, poner policías fuera de la escuela y todo. Pero si no cambiamos o no reflexionamos en torno a por qué se está generando eso, cuál es el mecanismo explicativo del fenómeno, vamos a tender a reproducirlo una y otra vez y esto va a seguir escalando. Nosotros no podemos seguir en la cultura de la reacción, tenemos que ir en la cultura de la prevención. Y la solución no es más medidas preventivas que son pórticos, revisión de mochilas o temas más sancionatorios. Tenemos que empezar a trabajar desde el punto de vista de las emociones. Hola niños, buenas tardes. Desde hace un tiempo los establecimientos de los alumnos entrevistados ocupan una aplicación llamada Mood o Estado de Ánimo para monitorear la salud mental de la comunidad. Podemos ir monitoreando y llevando una data de cómo se sienten emocionalmente en la comunidad educativa para poder detectar de manera anticipada los casos de convivencia que, en lo lógico, en lo tradicional, siempre llegamos cuando ya la situación ocurre. ¡Gracias! Lo detectamos en forma rápida, en el mismo día, en horas en realidad. Entonces ahí vemos qué tipo de alerta es. Alumnos y alumnas reportan diariamente sus estados de ánimo y también si existen situaciones de acoso escolar. Esta aplicación a nosotros nos ayuda a poder soltarnos, poder hablar con alguien que nos pueda atender y nos pueda dar una solución. Es como una bitácora emocional para mí, yo escribo todos los días y sirve para desahogarse. Puedo expresar mis sentimientos y si algo me sucede, los profesores van a estar ahí para ayudarme. ¿Qué les gustaría hacer cuando orar? Quiero seguir con el tema de la música, por si acaso yo canto. Me gusta mucho la idea de ser pediatra. Me gustaría ser escritor. Ser abogado. Astronoma o astronauta. Algo con las matemáticas. Camarógrafo o también puede ser la gastronomía. Bailarina. Un cantante y cantista, las que dibujan y así. Sueños de estos niños, niñas y adolescentes. Parte de una comunidad escolar que no está ajena al aumento de la violencia y el deterioro de la salud mental de una sociedad que hoy debe cuestionarse profundamente. Cómo abordar esta realidad y entregar una educación segura a quienes son el futuro.