Van las noticias en esta materia porque los ataques entre Rusia y Ucrania se intensifican. Un bombardeo de Moscú a inicios de semana dejó 22 personas fallecidas. Kiev decidió responder bombardeando esta madrugada una terminal petrolera. Un cruce que consolida una nueva etapa del conflicto. Con fuertes explosiones, llamas y una columna de humo negro amaneció la ciudad rusa de San Petersburgo este miércoles. Tras un masivo ataque de drones de las fuerzas ucranianas a una terminal petrolera y una base naval. Es una de las últimas ofensivas de Kiev que recrudece la guerra en Europa del Este en una nueva etapa estratégica. Deben saber que si usan drones y misiles contra nosotros haremos lo mismo y es solo cuestión de tiempo antes de que podamos aumentar la intensidad de nuestras respuestas. El bombardeo de drones de largo alcance fue la sorpresiva respuesta a uno de los mayores ataques aéreos de las fuerzas rusas desde el inicio de las hostilidades en febrero de 2022. El Kremlin envió 700 drones y misiles contra su enemigo dejando al menos 22 fallecidos y más de 100 heridos en varias regiones ucranianas. Durante las últimas semanas el fuego cruzado entre ambos ejércitos se ha intensificado. Expertos aseguran que esto responde a una doble estrategia de Moscú proyectar terror hacia Europa y satisfacer a los sectores rusos más radicales que exigen prender fuego a Kiev la verdadera amenaza para la estabilidad interna de la nación de Vladimir Putin. Los recortes presupuestarios y la insostenibilidad del gasto militar están verdaderamente fracturando la cohesión interna y generando un descontento entre las élites burocráticas rusas. Y es que la guerra le ha pasado a la factura al líder del Kremlin. A pesar de que insiste en pronosticar un desenlace favorable para sus tropas analistas aseguran que el conflicto se encuentra en una fase de estancamiento en el terreno. En cuanto a mi afirmación de que creo que la guerra está llegando a su fin la he hecho no sin motivo sino basándome en el análisis de la situación en el campo de batalla. Allí nuestras fuerzas avanzan en todas direcciones cada día. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra las fuerzas ucranianas han detenido en gran medida la ofensiva rusa del periodo de primavera -verano de este año limitando el avance de las tropas de Moscú a apenas 14 kilómetros cuadrados en mayo la cifra más baja registrada desde octubre de 2023. De este modo la guerra ha mutado a una campaña de intensivos bombardeos con misiles y drones. Según expertos el conflicto se está convirtiendo en un enfrentamiento total de desgaste y de alta tecnología. La agresividad ya no se va a medir en relación a los avances territoriales sino que más bien en relación a la destrucción sistemática de la infraestructura vital. Más de cuatro años de una escalada bélica que permanece estancada en el viejo continente dando paso a una nueva fase de ataques aéreos que se toman los cielos de Rusia y Ucrania que expertos proyectan aún más agresivos.