Escuelas subterráneas en Afganistán. Habla: Malala Yousafzai activista paquistaní Eloy Alfaro de Alba vocero declaración conjunta Grupo MPS ONU Pablo Álvarez académico Historia UDP Gilberto Aranda académico IEI Universidad de Chile Mariana Bermúdez directora de Comunicaciones Ideas Beyond Borders

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Cuando hablamos de posibilidades de transformar la vida, muchas veces nos remitimos a ese rincón que ofrece la educación. Para muchas personas que no necesariamente nacen con recursos, con cultura general, con herramientas para poder desarrollarse y crecer. La educación es ese botón que cambia la vida. Pero muy bien. Muchas personas en el mundo no pueden acceder a la educación por distintas causas. Algunas por la situación de sus países, otras por cuestiones completamente ideológicas o religiosas. Y es el caso de Afganistán, donde las niñas no tienen derecho a educarse. Pero siempre hay esperanza y una escuela subterránea está tratando de devolverle a todas ellas la posibilidad de tener un futuro diferente. Veámoslo en la siguiente nota. Desde que los talibanes tomaron el control del país en 2021, han controlado los tribunales, la policía y las instituciones públicas. Las niñas no pueden ir al colegio ni a la universidad. Las mujeres no pueden trabajar. Debemos llamar al régimen de Afganistán por su verdadero nombre. Apartheid de género. Es la realidad que enfrentan hoy las mujeres en Afganistán. Un país de más de 43 millones de habitantes que desde 2021 está bajo el control del régimen talibán. Sin reconocimiento internacional, el autodenominado Emirato Islámico ha impuesto más de 70 decretos que restringen los derechos de mujeres y niñas. Entre ellos, el acceso a la educación. Afganistán es hoy el único país del mundo donde se prohíbe a las mujeres asistir a la enseñanza secundaria y universitaria. Una situación que ha sido ampliamente condenada por la comunidad internacional. Condenamos la persistente exclusión de las mujeres y las niñas de la vida pública, incluidas las restricciones al acceso a la educación, a la salud, al empleo, la libertad de circulación y la participación en la sociedad. Afganistán sigue siendo el único país del mundo donde se prohíbe a las niñas acceder a la educación secundaria y superior. Para entender este escenario hay que mirar para atrás, porque no siempre fue así. En 1919, las mujeres obtuvieron el derecho a voto inclusive un año antes de Estados Unidos. Y desde los años 50 pudieron estudiar y trabajar. Todo cambió con décadas de conflicto. Tras la invasión soviética en 1979, llegó la primera toma de poder de los talibanes en los años 90, donde comenzaron las fuertes restricciones a las mujeres. Los talibanes salen de las escuelas coránicas para enfrentarse a la invasión soviética en los años 80. Y ahí tuvieron financiamiento de la CIA, de los Estados Unidos. Y después, en los años 90, cuando ya evidentemente la Unión Soviética había salido de Afganistán y se terminó la Guerra Fría, Estados Unidos se retira de Afganistán y ellos empiezan una pugna por el poder y conquistan el poder a finales de los años 90, y imponen una interpretación súper estricta, muy rigorista, muy literal de la ley coránica. Años más tarde, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas, Estados Unidos intervino en Afganistán con el objetivo de desmantelar al Qaeda. Su presencia militar se extendió por más de dos décadas, hasta su retiro definitivo durante la administración de Joe Biden. El retiro de las tropas estadounidenses en 2021 marca el regreso de los talibanes al poder y con ello un nuevo retroceso en derechos para mujeres, niñas y adolescentes. Ellos, si bien inicialmente proyectaron una imagen de un grupo renovado, que no era el mismo del año 96, mostrando incluso mujeres en noticiario, mujeres con velo, pero en noticiario, con el tiempo mostraron sus verdaderas intenciones, que es una interpretación radical, literalista, de la sharia, la ley islámica, que relega a las mujeres a un rol más que secundario, absolutamente marginada de cualquier atisbo de vida pública. Por lo tanto, todo lo que es la educación formal queda muy lejana a ello. Pero en medio de un sombrío panorama siempre emerge un foco de esperanza. Frente a este escenario se han impulsado iniciativas fuera de la formalidad para permitir que las mujeres y las más de 2 ,2 millones de niñas puedan seguir recibiendo educación. Una de ellas son las escuelas subterráneas en Afganistán. Comenzó justo un mes después de que los talibanes regresaran al poder en 2021 para responder a una serie de decretos que comenzaron a implementar los talibanes. Entonces estas niñas continúan sus estudios en estas escuelas clandestinas. Tenemos escuelas en ocho provincias. Y bueno, en realidad fue una iniciativa de las propias maestras afganas. Y nosotros lo que hacemos es apoyarlas para que puedan tenerlos útiles cuando se tienen que cambiar de sitio. En casas de profesoras o familiares, entre 20 y 30 niñas se juntan todos los días para aprender ciencia, historia, matemáticas o arte. La idea es ayudar a familias sin internet y dar clases presenciales más completas. currículum oficial las aulas aunque son pequeñas y están escondidas cumplen una función enorme porque están manteniendo vivo ese conocimiento en un momento en el que el sistema está intentando borrarlo son literalmente en la sala de una casa o en la casa que mueven todos los muebles no y entonces dan las clases allí o en el sótano de un negocio o en la parte de atrás de un negocio y las niñas si tienen que llegar no pueden llegar todas la vez nos ha pasado que en efecto vienen las autoridades y entonces tienen que quemar los libros la maestra antes de que ingresen efectivamente o destruirlos en un país donde sólo el 25 por ciento de las mujeres sabe leer y escribir e incluso está prohibido tener libros escritos por mujeres en las universidades las sanciones por enseñar o estudiar pueden ser múltiples limitaron la movilidad por ejemplo las mujeres no pueden ir a los parques no pueden ir a gimnasios no pueden hablar en público porque no se puede escuchar su voz el hecho de que estas niñas y estas maestras estén desafiando un poco esa intención tiene repercusiones evidentemente legales no de que pueden ir presas pero también en afganistana hoy en día cambiaron el código penal y es legal que le peguen a las mujeres y es legal que le peguen a las niñas a pesar de todas las restricciones este programa ha logrado instalar 40 escuelas clandestinas permanentes en distintas partes del país contar con 50 profesoras y más de 16 mil alumnas graduadas una iniciativa que mantiene viva la esperanza la astronomía es mi pasión estudio en secreto si los talibanes desaparecen dentro de 10 años volveré a la sala de clase y lo celebraré soñaba con estudiar derecho luego cerraron la escuela ahora aprendo donde puedo no voy a esperar a que me den permiso quiero ser médico me sacaron de la escuela así que estudia en línea desde casa no voy a parar todas estas niñas creen que el conocimiento puede cambiar su vida en algún momento ellas están haciendo esa apuesta muchas nos dicen que que sienten que la escuela es el único sitio donde pueden hablar libremente que ni siquiera pueden hablar libremente en sus casas y que lo único que las mantiene digamos día a día con la esperanza de algo mejor de la posibilidad de algo mejor es el hecho de que existen estas escuelas es la realidad de miles de niñas en afganistán que hoy escondidas en casas de maestras acceden a la educación en la clandestinidad un escenario que contradice directamente el objetivo de desarrollo sostenible de la onu que consagra este derecho como universal que como bien definió la propia malala un niño un maestro un libro y un bolígrafo pueden cambiar el mundo hace poco nos dejó en esta dimensión del planeta jane gudal jane gudal es una famosa primatóloga una mujer que literalmente entregó toda su vida no sólo a comprender mejor el mundo animal sino también a devolverle la mano a la naturaleza en general con con su ejemplo fundando distintas distintas organizaciones que permitieran avanzar con el cuidado de la naturaleza y la creación de comunidades y antes de morir ella dejó un mensaje muy concreto y es que hay una confianza que no podemos perder es la confianza en que hay un futuro distinto posible en que la confianza en que es necesaria la esperanza para poder sostener ese futuro queremos quedarnos con esa obligación esa tarea que nos cae simplemente por estar vivos de sostener la confianza y de sostener la esperanza para poder abrir el camino a otros que vengan atrás sin ambas cosas que ojalá crezcan y se alimenten el futuro no es posible para ninguno no es posible para ningún país nadie se salva solo y esa es una certeza en torno a la cual vamos habiendo cada vez más todo el tiempo dependemos unos de otros y por lo tanto trabajar en la creación de confianza en la creación de lazos es dar esperanza para el futuro nos vemos en el próximo capítulo de pares y pares