¿Cómo están? Soy Pablo Torres. Sean todos bienvenidos. Vamos a comenzar esta edición hablando obviamente de lo que ha sucedido en el estrecho de Hormuz con la incautación de buques justamente en la televisión estatal iraní. Que difundió un video que muestra la incautación de dos embarcaciones portacontenedores que intentaban cruzar el estrecho de Hormuz. Además un tercer barco también fue atacado con disparos pero no fue incautado. Estados Unidos confiscó además un petrolero acusado de transportar crudo iraní en violación de las sanciones impuestas por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Estados Unidos, justamente con estas acciones, y el vicepresidente del Parlamento de Irán, que dijo que empezará a cobrar un peaje, no especificó cuánto, en qué divisa, ni el número de embarcaciones que ya pagaron este cobro. Nos vamos a conectar a esta hora con Francisco Ocaranza, analista de la Universidad Bernardo Higgins, para también entender un poco hacia dónde se dirige este conflicto luego de la tregua, también que se había impuesto hace algunos días de parte del presidente Donald Trump. ¿Cómo está? Bienvenido a Chile, Vicente Noticias. Buenas tardes, Pablo. Muchas gracias por la invitación. A usted muchas gracias por estar con nosotros. A ver, Francisco, ¿cómo ve hoy día el escenario del Estrecho de Hormuz? Y si bien hay una tregua y una extensión de este, ¿no hay conversaciones entre Estados Unidos e Irán? Sí, lamentablemente, Pablo, pareciera ser un momento más, dentro de un conflicto que ya se extiende por un par de meses. Algunos pensaron que esto iba a ser rápido, por un lado o por otro. Pero, bueno, la realidad está dando cuenta de otra cosa. Irán se ha sostenido, para algunos sorprendentemente, para otros no tanto, en una guerra que no quisiera que se me malentendiera, pero le ha sido conveniente, en tanto no ha sido derrotado, ¿no? Entonces, se acomodan los acontecimientos a sus propias necesidades. Cuando digo esas necesidades, tienen que ver con un país que vive en un estado de permanente presión a su sociedad y que parece que no sale de ahí, entre el despotismo interno y hoy día la lucha contra este enemigo externo. Entonces, obviamente, una guerra nunca es buena para nadie por la cantidad de muertes, alrededor de 3 .000, 3 .300, la que se reportan ya en Irán. Irán, bajas civiles, todo muy lamentable y, evidentemente, la destrucción. Pero Irán parecía que resiste. Se ha especulado de que ha vuelto a producir una buena cantidad de drones y sabemos que eso forma parte fundamental de sus líneas de defensa y ataque. Y que, por otro lado, estaría trabajando en el enriquecimiento de uranio, lo que, evidentemente, enoja más a los Estados Unidos y asusta mucho al otro enemigo que tienen, que es Israel. Desde esa lógica, entonces, estamos en un momento más de un evento bélico que se ve complejo de finalizar todavía. Porque hay líneas rojas que ninguno de los dos países, pensando en Estados Unidos y en Irán, está dispuesto a traspasar. Desde esa lógica, entonces, independiente de esta tregua, independiente de las conversaciones que se pueden tener con mayor o menor éxito, con mayor o menor fluidez en Islamabad, pareciera ser que el asunto continúa, de un modo u otro. Y hoy día, evidentemente, esto está concentrado en el Estrecho de Hormuz con la lógica de los bloqueos, estos bloqueos selectivos y mutuos que se están haciendo iraníes y norteamericanos. Ahora, Francisco, claro, ahí hay un contexto bastante explicativo y para ver hacia dónde, a ver, en qué estamos parados finalmente y cómo esto podría proyectarse en algunas semanas. Pero, ¿cómo se da, finalmente, todo este escenario, entendiendo el peso global, entendiendo que el cierre del Estrecho de Hormuz no le favorece a nadie? De que, por ejemplo, usted lo decía, Irán se está acomodando, pero al final, el resumen es, esta guerra, y ninguna guerra, le está haciendo y le está firmando una victoria a alguna de las partes y a nadie en nuestro planeta. ¿Cómo también, por ejemplo, Europa se puede plantar en esto? ¿Israel, que está ganando también con esto? Bueno, esto tiene que ver, Pablo, con una expresión más de la mezquindad propia del ser humano. El ser humano, desde que existe, ha dado cuenta de su grandeza, por un lado, y los ejemplos son muchos. Bondad, moralidad, desarrollo de cultura, de alta cultura, de cultura popular, y uno tiene que celebrarlo permanentemente, hay que celebrar a la humanidad. Pero también tenemos este rostro que es cínico, que es mezquino, y que se expresa muchas veces tanto a nivel personal, se expresa a nivel de pequeñas sociedades, se expresa en las relaciones entre los Estados o entre las sociedades entre sí. Y esto es parte de lo que podríamos entender como una estructura permanente del ser humano, que tiene que ver con el lado bélico, estar permanentemente dando una pelea, en busca de intereses que a veces son más claros y a veces no son tan claros. Esta es una guerra donde, independiente de las partes que estén en conflicto, se torna un... un poco extraña de explicar por sus causas. Bueno, tal vez el caso de Israel es el más claro, tiene que ver con su supervivencia o lo que ellos ven como la posibilidad de enfrentar un problema vital, podríamos decir. Desde este punto de vista, entonces, lo que tenemos con esta guerra es esa expresión, que evidentemente tiene, por un lado, ribetes económicos, tiene que ver con el manejo de los hidrocarburos y los yacimientos, poder controlar el precio, poder controlar el tráfico, pensando en un dato que ya a estas alturas todos conocemos, que el 20 % del tráfico de hidrocarburos y petróleos del mundo pasa por el Estrecho de Hormuz. Evidentemente, aquí en esta expresión de la mezquindad humana, que lamentablemente nos tiene algo acostumbrados, y no estoy pensando solo en las partes beligerantes, me refiero a nivel general, para no cerrar ahí el debate. Desde ese punto de vista, entonces, pareciera ser que a nadie le importan las consecuencias para el resto de la humanidad, que tienen que ver con estrechez económica, con aumento de la inflación, que tienen que ver con el aumento de niveles de desesperación, y eso ya se está viviendo, lo estamos viviendo aquí en Chile, y aunque la guerra se resuelva, lo sabemos, Pablo, tomará mucho tiempo para que esto se ajuste, es decir, el impacto es de mediano a largo plazo. Sí, y ese es el punto. Si lo pudiese, justamente se nos va acabando el tiempo, pero ¿va a haber una resolución de verdad de una guerra, o esto va a terminar en una tregua para que no haya nunca más un ataque, finalmente, o esperando que nunca más hay un ataque entre ambas naciones? Veo difícil que no haya ataques, por lo menos en las tres partes que componen este verdadero triángulo, independiente que no sepamos cuándo, que no sepamos cómo, que no sepamos exactamente las causas, aunque uno puede intuirlas. Lo que podría ocurrir, y ya sería una buena noticia para el mundo, es que al menos haya una tregua y que esa tregua se respete, pero conociendo la complejidad propia del Medio Oriente, con algunos otros, que es un asunto estrictamente geopolítico y que tiene que ver con intereses económicos, que tiene que ver con intereses estratégicos, y entendiendo también esa mezquindad y ese cinismo, tan propio de los seres humanos, no tendríamos que abrigar demasiadas esperanzas respecto a que este punto se va a enfriar y que vamos a entrar en algún momento en un sistema o régimen de paz. Al menos al corto plazo, evidentemente, el primer retiro al corte está en el modo de desacordar, pero también es una de las mujeres,