El Espacio: Próximo destino de los data center. Habla: Andrés Díaz dir de la Escuela de Ingeniería Industrial UDP Marcelo Mendoza profesor Ciencia de la Computación UC Bernardita Ried PhD (c) Astrofísica U Standford

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Bueno, y la semana pasada les pusimos el foco en el impacto del agua que tienen hoy los centros de datos, particularmente en nuestra experiencia en Chile, en Quilicura. Este problema, por supuesto, no es aislado, se ha repetido en distintos lugares del planeta y se vuelve cada vez más urgente con el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial que es un gran comilón de recursos, todavía no hemos encontrado un punto razonable de equilibrio y la inteligencia artificial tampoco se lo he imaginado todavía. Frente a este escenario, la búsqueda de soluciones no se detiene y por lo tanto siempre hay que pensar fuera de la caja, en este caso, fuera de la Tierra. Llevar los centros de datos al espacio podría ser una alternativa, es una idea excéntrica, pero que está despertando interés en grandes tecnológicas y eso nos debería hacer poner atención, ¿no? Constanza Pérez nos cuenta más sobre si esta alternativa es viable o no, cuáles son las barreras, en la siguiente nota. ¿Y si tus búsquedas y creaciones con inteligencia artificial literalmente cayeran del cielo? ¿Si la nube dejara de ser una metáfora? Esa es la apuesta de algunas empresas tecnológicas, llevar centros de datos al espacio para hacer frente a la demanda energética y los desafíos de sustentabilidad. Hoy, estos sistemas consumen cerca del 1 ,5 % de la energía mundial y cerca del 40 % está destinada al proceso de enfriamiento. Y según cifras de la Agencia Internacional de Energía, se estima que en 2023 los centros de datos consumieron 560 mil millones de litros, un equivalente a más de 200 mil piscinas olímpicas. A principios de siglos siempre se ha hablado del uso de energía, el uso de agua que viene detrás de este uso de energía, porque viene una huella hídrica por ese lado, viene la huella hídrica por la evaporación, en los sistemas de enfriamiento. Entonces está la energía, está el agua y también el uso de suelo. Son las cosas que se espera poder evitar si yo tomo un datacenter y lo llevo al espacio. Es por esto que empresas como SpaceX y Blue Origin proponen como alternativa llevar los centros de datos a la órbita baja de la Tierra. Se trata de llevar centros de cómputo en órbita en torno de la Tierra de manera tal de que puedan aprovechar las propiedades de la energía solar de mejor manera de lo que se puede hacer en superficie. Básicamente hay que imaginárselo como laboratorios que van a estar orbitando la Tierra y que van a tener sistemas para poder capturar la energía del Sol y de esa manera poder funcionar y su tiempo de vida está... bastante más largo de lo que se podría hacer en la Tierra. A unos 500 y 2 .000 kilómetros de altura, tendrían acceso constante a energía solar, sin conexión a redes eléctricas y con sistemas de enfriamiento que reducen el uso del agua. Entonces son condiciones de operación para el data center que son más favorables tanto en términos de la reconversión de energías renovables como en este caso la energía solar. Estamos hablando de servidores que operan durante todo el día, durante todo el año, que se echan a perder, que requieren mantención. Imagínate suministrar energía en el espacio, enfriar esto en el espacio, procesar información en el espacio y transferir toda esa información de vuelta a la Tierra. La ingeniería es uno de los principales obstáculos. En la Tierra, el enfriamiento depende de aire o líquidos para expulsar el calor al ambiente. Pero en el espacio, donde no hay atmósfera, disipar el calor se vuelve más complejo. Necesitan un fluido que se mueva y que absorba el calor y se lo lleve. Y por lo general se lo terminan llevando, ¿dónde? Al ambiente. Bueno, eso no existe en el espacio, no hay ambiente, estamos rodeados del vacío. Entonces ese mecanismo de transferencia de calor que usamos acá, que es lo que llamamos convección, es imposible en el espacio. Entonces el único mecanismo posible es la radiación. Y la radiación se transfiere muy bien en el vacío, pero requiere superficie. Los planes son masivos. Más de 50 .000 satélites en el caso de Blue Origin con su proyecto Sunrise. Y hasta un millón con la iniciativa de SpaceX, que tiene la red de lanzamientos de satélites más activa del mundo. Una masa de metales que podría tener efectos secundarios. Actualmente en el espacio se estiman que hay del orden de 14 .000 satélites en la órbita baja. Y esta empresa espera poner más de un millón. Estamos hablando de dos órdenes de magnitud de incremento, lo cual obviamente afectaría enormemente a la astronomía, generando principalmente que ninguna observación astronómica hecha desde la Tierra pueda hacerse sin tener algún objeto cruzándose. Va a ser muy difícil tener la calidad que tenemos hoy en día. Rápidamente la infraestructura computacional entra en desuso y entonces va a producir una enorme cantidad de basura espacial que va a estar circulando en la atmósfera. Entonces es algo realmente muy complicado y eso es uno de los efectos colaterales que tendría esta iniciativa. SpaceX y Blue Origin ya han presentado solicitudes ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos para avanzar en estos proyectos. Envidia también ha planteado la idea de llevar centros de datos al espacio, una carrera que ha encendido el debate sobre las posibilidades y las necesidades de que los centros de datos en el espacio se vuelvan una realidad. Es algo que es absolutamente viable, no es ciencia ficción y entonces la discusión realmente es muy importante que la tengamos porque realmente esto se puede realizar en base a la tecnología que tenemos hoy. Cuando tenemos personas como Hilos Más que nos obliga a impulsar la frontera del desarrollo tecnológico y cuando hay inversión de por medio, la creatividad científica no tiene límite. Hoy en día, al no estar los recursos económicos, principalmente la infraestructura para hacer esto posible, hay que seguir viendo cómo hacer esto posible aquí en la Tierra, de una manera eficiente con el uso de los recursos. Algo que se ha demostrado en la historia de la humanidad es que nos hemos desafiado y también hemos logrado acceder a mejoras científicas y esas se podrían hacer desde la Tierra e invertir más en hacer estos centros de datos más ecológicos y más eficientes y no necesariamente enviarlo al espacio donde no existe legislación. Una idea que parece de ciencia ficción, pero que empieza a tomar forma impulsada por empresas que buscan expandir los límites de la tecnología y del espacio.