Ojo con la siguiente pregunta. ¿Es el hermano o la hermana mayor el más inteligente y exitoso de la familia? Bueno, un estudio publicado por la revista británica The Economist asegura que sí, los primogénitos tienden en promedio a obtener mejores resultados. En distintos ámbitos, académicos, también mayor coeficiente intelectual y hasta mejores salarios en la adultez. Conversamos con expertos y salimos a la calle a preguntar ¿qué tan real es? Ser el hermano mayor no solo implica más responsabilidades, también podría tener más inteligencia. Un reciente artículo de The Economist asegura que los primogénitos tienen una ventaja cognitiva real sobre sus hermanos menores. Yo creo que sí, son más inteligentes, aunque yo soy la menor, igual yo no me siento menor. Yo creo que es verdad. No se puede ser más inteligente. No se le da ninguna. La mayor fue siempre la primera. Según investigaciones analizadas por el medio británico, los hermanos mayores tienen mejores resultados académicos, mayores puntajes de coeficiente intelectual y hasta mejores salarios en la adultez. Pero esto se cumple en la vida real. Preguntamos qué tan cierto es que el hermano mayor tiene más éxito y cómo se mide. Efectivamente se ve un pequeño aumento en relación a las mediciones que se hacen de la inteligencia con el hijo mayor. Ahora, probablemente esto tiene muchas variables para poder entender este fenómeno y no significa necesariamente que los hijos mayores sean más inteligentes que el resto de los hijos. Pero a los otros hijos les va mejor en lo que tiene que ver con la inteligencia blanda, con otras habilidades. En las notas, al menos académicamente, ella es muy inteligente. Y yo me destacaba en otras cualidades. ¿En qué cualidades? No sé, en el área más social, supongo. El estudio dice que la inteligencia no depende sólo del orden del nacimiento, sino de múltiples factores como el entorno, la educación y la personalidad. Expertos aseguran que el primogénito la mayoría de las veces tiene más dedicación y el 100 % de atención. Lo que ocurre muchas veces es que la motivación que uno encuentra de repente en los papás, en la crianza del primer hijo, es mayor que la que uno va viendo después con el resto de la descendencia, en el sentido de que tienen más tiempo, que están justamente, se disponen mejor para acompañarlos al colegio, para ir a las reuniones, para sentarse al lado a estudiar, etc. Por ejemplo, se cae el chupete al suelo, entonces se toma, se pone con agua hervida y se le pone el chupete. Ya el segundo, tercero y cuarto se cae el chupete al suelo, se pone bajo una llave de agua y listo. Ese es como el cambio. Entonces hay mucho más atención, preocupación y dedicación por el... de ser primerizos y por el hecho como de tratar de hacerlo bien. Siempre le decimos a mi mamá, ah, pero si tú tenías el hijo favorito, como que sí, sí, la molestamos harto. ¿Es verdad que uno tiene como más, cuando está criando al primer hijo, como que tiene como más cuidado, más atención, más dedicación, le canta más, le lee más cuentos y al otro no le hace ni álbum de fotos? Sí, eso es verdad, porque Joan no tiene álbum de fotos. No, por la última no, ni la primera ni la segunda. La última no, pero ella como primera sí tiene álbum de chiquitita. Aunque hay quienes sostienen que el menor es el que recibe más atención y no solo de los papás, también de los hermanos. Porque es el conchito, al conchito le dan toda la atención porque nosotros somos adultos, o sea, yo le voy, le doy regalitos, mi hermana también, se lleva toda la atención de los papás porque está chiquitito. Ese efecto tutor, que es que en el fondo al hacer yo enseñarle a un hermano, voy aprendiendo yo mucho más y en el fondo la mejor forma que a veces tengo yo de aprender es enseñarle a otro. Cuando uno tiene hijos, los hijos mayores son con los cuales uno experimenta, sobre todo en la adolescencia. Cuando le doy permiso para salir o no salir y después los más chicos se van aprovechando, aprovechando, digo, entre comillas. Conmigo como era la última, como que ya los permisos ya, como que ni preguntaba, era como salía nomás y sí, yo creo que sí hay diferencias. El análisis recogido por este estudio apunta a otra diferencia, los hermanos menores se enferman más durante la infancia. Yo soy la que más se enferma y la que más pasa en el médico. Yo tengo la defensa más baja. La razón no es genética, los hermanos mayores suelen ir antes al colegio o al jardín y son ellos quienes llevan los virus y bacterias a la casa. Un niño que tiene hermanos mayores y que está expuesto a que estos hermanos mayores del jardín infantil o del colegio le traigan virus y lo contagian, eso sí es real. Por lo tanto, niños más pequeñitos que tienen hermanos mayores que van a jardín o niños que ingresan más precozmente a la cuna se van a contagiar más y por eso se enferman más. En cada familia hay una historia distinta y al parecer la inteligencia no siempre respeta el orden de llegada. La clave estaría en la crianza y no en la genética. Yo creo que depende del cariño que le den los papás. Yo creo que es la motivación, el incentivo con que los papás lo reciben y yo creo que de ahí parte todo de la educación. Tal vez le pusieron más empeño, no sé. Así que más que una cuestión de inteligencia, ser el mayor parece ser una cuestión de oportunidad. A veces en esta carrera no gana siempre el que nació primero, sino el que aprovecha mejor el camino. Todos los padres queremos a nuestros hijos por igual. Entonces, creo que está bien, es la constatación de un hecho, pero no quiere decir que los queramos menos.