Entrevista a Javier Couso, Abogado y director del doctorado en derecho de la Universidad Diego Portales.

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Continuamos en cooperativa y la noticia que está marcando esta semana tiene que ver con las expectativas frente a la presentación del proyecto de reconstrucción del gobierno, un proyecto legislativo que llegará al congreso esta semana, de acuerdo a los anuncios que ha hecho el ejecutivo. Pero la propuesta, la extensa propuesta, ya ha sido adelantada por parte de los integrantes del gabinete, particularmente el ministro del interior y el ministro de Hacienda, el presidente Kast, y hay voces que apuntan a la posibilidad de analizar la constitucionalidad de este proyecto de ley. O sea, francamente la posibilidad, o más directamente la posibilidad de llevarlo al tribunal constitucional. Conversamos a esta hora con un especialista en estas materias, el abogado director del doctorado en derecho de la Universidad Diego Portales, Javier Couso, académico de derecho constitucional. ¿Cómo estás Javier? Buenas tardes, bienvenido. Buenas tardes, Paula, ¿Cómo está usted? Muy bien, muchísimas gracias por estos minutos con cooperativa, quiero aprovechar la calidad de académico para partir explicando a y a la audiencia de qué manera se podría cuestionar la constitucionalidad de un proyecto de ley, en qué punto, antes de que se presenten, ya los proyectos de ley pueden ser sometidos o revisar su constitucionalidad. En Chile tenemos un mecanismo de control de constitucionalidad que permite tanto al ejecutivo como a sectores del Congreso Nacional presentar en cualquier momento la tramitación de un proyecto. Una objeción de constitucionalidad si se piensa que tanto en el procedimiento de formación de la ley como en su contenido estos este proyecto puede vulnerar la constitución y en este caso ha surgido la pregunta de si una ley denominada miscelánea, en otros países se llama ómnibus, pudiera ser inconstitucional porque en Chile hay una prohibición muy antigua, desde los años 70, desde la reforma constitucional de 1970 a la antigua constitución del 25, que lideró esa reforma del presidente Fremontalba antes de terminar su mandato, se buscaba terminar con estas leyes que se llamaban árbol de navidad, en fin, porque básicamente eran los parlamentarios quienes le colgaban indicaciones sobre temas que no tenían que ver con la idea fundamental de un proyecto. Pero lo que no se puso, digamos, en la hipótesis en que no se puso el constituyente ni en el año 70, ni cuando repitió casi palabra por palabra esa prohibición, fue que el propio ejecutivo presentara una ley miscelánea, una ley ómnibus o una ley que tenga que en el fondo muchas ideas matrices, muchas ideas fundamentales, no relacionadas directamente entre . Entonces alguien podría levantar la tesis, el Tribunal Constitucional ha sido celoso en declarar inadmisibles indicaciones que no tienen que ver con, no se relacionan directamente con la idea fundamental de un proyecto de ley. Alguien podría decir, bueno, si está prohibido que se presenten indicaciones que no tengan que ver con la idea fundamental de un proyecto, mucho más inconstitucional es que se presente un proyecto que tenga muchísimas ideas matrices o fundamentales. Y eso es lo que nos dice la norma, y ahí hay un poco de historia respecto a la norma. ¿Qué es lo que se quiere evitar en el fondo? Porque la forma queda clara, ¿no es cierto? Que se incorporaran indicaciones desde quienes están ejerciendo la función parlamentaria y este escenario que no estaba previsto, que es que el propio Ejecutivo presente una ley miscelánea, como dice su nombre, que trate de distintos temas. ¿Qué es lo que se quiere proteger en el fondo? ¿Qué es lo que se trata de evitar? La pregunta es muy pertinente, Paula, por lo siguiente, porque esto ha sido objeto de debate transversalmente en las democracias contemporáneas desde hace mucho tiempo. Los valores que están detrás de evitar estas leyes ómnibus o misceláneas es nada menos que la transparencia, la deliberación democrática y también la técnica legislativa, que las leyes salgan bien hechas. ¿A qué me refiero con transparencia y calidad de la deliberación democrática? Sucede que cuando uno combina que una ley tenga muchos temas y, incidentalmente, además tiene discusión inmediata, que significa una, o suma urgencia, perdón, que es una tramitación muy rápida, existe, es imposible que el legislador, que deberá ser el principal ente que genera leyes en un país, que define una separación de poderes, tenga la posibilidad de convocar a todos los actores que van a ser afectados por una determinada ley. Normalmente el proceso legislativo lo estábamos viendo recién, ustedes discutían este proceso, este proyecto de violencia en las escuelas. Nadie entiende por qué no está en esta ley. Podría perfectamente haber estado si se sigue con esta lógica. Pero lo que se sacrifica es la calidad del debate democrático sobre esa ley y, no menos importante, la calidad técnica. Se legisla mata -caballo, en otras palabras. Se legislan demasiadas materias simultáneamente. Se omiten trámites muy importantes. La gente puede no estar totalmente consciente de esto, pero lo que vemos en la sala es el último paso de un proceso muy fino en que cada comisión, que se yo, si hay un proyecto de pesca, va a la comisión de pesca, van los especialistas en pesca. Esa comisión es pequeñita, es un grupo pequeño de parlamentarios de la Cámara y luego el Senado que le reportan a la sala. Y ahí votan todo el Congreso, cada una de las cámaras. Pero es absolutamente crucial para tener, primero, leyes que efectivamente se sepan exactamente, los representantes de la ciudadanía sepan exactamente qué están votando y, por otra parte, que lo hagan bien, que legislen bien, sin laguna, sin vacío. Voy nada más que para cerrar este punto por un ejemplo muy famoso en la literatura. En los años 60, en Alemania, se elaboró una ley miscelánea y, por el apuro, terminó siendo una especie de... Era una ley que buscaba descriminalizar infracciones de tráfico y, por razones que son muy largas de explicar, terminó siendo una especie de amnistía para ex -burócratas nazis que, por la forma en que se legisló, rebotó en el Código Penal. Esto fue un escándalo, por supuesto. Entonces, yo diría, en síntesis, por razones de calidad de la deliberación democrática y calidad de la técnica legislativa son extremadamente peligrosas estas leyes misceláneas. Ya, hay cuestiones, entonces, que apuntan a los riesgos que pueden tener estas misceláneas. El proyecto va a llegar al Congreso eventualmente esta semana. Eso todavía está en elaboración, en desarrollo, pero ese es el anuncio que ha hecho el Gobierno. Y luego están los adelantos que ha entregado tanto el Presidente de la República como sus ministros, ¿no? Entonces, de lo que se conoce hasta ahora, de lo que ha presentado, de lo que presenta el Presidente, ¿no es cierto?, para guiarnos con lo que debería ser la cuestión central. Aquí lo que se establece es materias tributarias, recursos para la reconstrucción, en Ñuble y Bio Bio, exención de IVA para compras inmobiliarias y eliminación de contribuciones. para personas mayores, agilización de permisos sectoriales y protección a la inversión e incluso se menciona lo de la gratuidad, suspensión por cuatro años del ingreso de nuevas instituciones a la gratuidad. De estos temas hay otros, reducción de plazos de invalidación, seguros para proyectos aprobados en la línea de menor burocracia. De lo que se conoce hasta ahora, ¿qué le parece a usted que estaría fuera o que no conversa con el resto del proyecto? ¿Cuál de estas cosas no es como las otras, como señala la canción infantil? Yo distinguiría las cuestiones que son realmente urgentes, de emergencia, de largo plazo. Una se ha hablado de invariabilidad tributaria, de la posibilidad de que se integre tanto las empresas como personas dueñas de esas empresas, que hay una integración de sus declaraciones tributarias. O cuestiones que son directamente relacionadas con los incendios y la reconstrucción. La razón, Paula, por la cual se hace esto, tiene mucho que ver con una forma de presentar un proyecto que sea, por decirlo así, inevitable de ser aprobado para ciertos parlamentarios de una zona, por ejemplo, aquejada por la urgente necesidad de reconstruir, para efectos de aparecer apoyando la idea de legislar de cosas que ellos no están de acuerdo, que son más de largo plazo. Pongo un ejemplo. Si realmente se trata de una emergencia de reconstrucción, la Constitución contempla el llamado 2 % constitucional, que no necesita una ley. Es simplemente, o sea, más bien, ante una catástrofe, el presidente le pide al Congreso, es una norma especialísima, obviamente que tiene la forma de una ley, pero es una norma especialísima que constitucionalmente habilita al Ejecutivo a hacer gastos extraordinarios de hasta un 2 % del presupuesto anual. Eso se utilizó para el terremoto del año 2010, por ejemplo. Eso perfectamente se podría hacer, si es que realmente se necesitan rápidos recursos para la reconstrucción. Pero el debate tributario es un debate extremadamente técnico. Le voy a poner solo un ejemplo. Se ha planteado que hay un gran debate sobre si, en cuánto tiempo retornaría el dinero que se deja recaudar por bajar el impuesto a las grandes empresas. Y algunas personas señalan el caso de Irlanda como un caso único en que ahí habría fomentado la inversión. Pero hay otros que añaden que en realidad la FOR allá no estaba integrado el sistema. Y acá estaría integrado y eso tendría otro efecto. Bueno, son debates técnicos en que se debería escuchar a todos los especialistas en macroeconomía posible antes de que los parlamentarios tomen informadamente una decisión. Distinto es la primura que requiere la reconstrucción de los incendios que ocurrieron hace muy poco en la zona de Ñunglec y Bíoío. En donde hay otros mecanismos que perfectamente podrían servir para esa situación tan dramática. Pero lo que no parece aconsejable es que leyes que van a tener efectos permanentes en términos de cómo se recauda, en que hay razonables dudas. El FMI ha planteado que hay dudas razonables sobre si se va a poder solo con mayor recaudación recuperar lo que se va a dejar de adquirir por parte del fisco en términos de recaudación tributaria. Entonces, como se puede ver, uno empieza a hablar un poco acerca de uno de los aspectos. Por supuesto no tenemos el proyecto, estamos un poco especulando, pero si las cuestiones vienen como se ha dicho por la prensa, parece ser demasiado misceláneo. Muy bien. Ahí están las perspectivas, las opiniones del profesor Javier Couso, abogado director del Doctorado en Derecho de la Universidad Diego Portales y académico de Derecho Constitucional. Muchísimas gracias por los minutos con Cooperativa. Gracias a usted, Paula. Muy buenas tardes.