6 .25. Comirás a la meta de la carboneutralidad fijada para el 2050, el gobierno presentó el informe de eficiencia energética para vehículos livianos. Apuestan por impulsar la electromovilidad como política de Estado. Los detalles con Jesús Muñoz. El ministro de Transportes, Luis de Grange, y la ministra de Energía, Jimena Rincón, dieron a conocer el informe definitivo de cumplimiento del estándar de eficiencia energética para vehículos livianos 2025, documento que forma parte de los esfuerzos para aumentar las exigencias de rendimiento promedio del parque automotriz a través de objetivos progresivos de cara al cumplimiento de la meta estatal de alcanzar la carboneutralidad al año 2050. En este sentido, destacaron que el sector transporte es responsable de más de un tercio del consumo energético en Chile, operando casi en su totalidad en base a combustibles fósiles. Esta dependencia representa uno de los principales desafíos en materia energética y medioambiental para el gobierno de José Antonio Kast. Para hacer frente a este escenario, la Ley de Eficiencia Energética establece nuevas exigencias para la renovación del parque automotriz. La normativa obliga a los importadores y representantes de marca a cumplir con estrictos estándares de rendimiento con el fin de reducir la emisión de gases contaminantes. Sin embargo, la eficiencia de los motores a combustión tiene un límite técnico que complica la tarea. Ante esto, la electromovilidad se consolida como la solución principal, abarcando cerca de un 10 % del parque automotriz actual y con una tendencia al alza gracias a sus motores hasta cuatro veces más eficientes que los de combustión. Sobre esto, se refirió el ministro de Grange, quien destacó que impulsar esta opción es una política de Estado importante para el actual gobierno. Muy buenas noticias, sobre todo frente a situaciones en que los precios del petróleo están tomando valores históricos. Esperamos, por supuesto, no se prolongue por mucho tiempo, pero en este contexto, la electromovilidad, que es una política de Estado que este gobierno va a impulsar con bastante fuerza, sí da oportunidades no solo de reducir costos con el tiempo, sino también de mejorar las condiciones climáticas para nuestro país y para nuestro planeta. A nivel público, el país ya registra avances significativos, destacando la integración masiva de buses urbanos eléctricos en la capital. En este sentido, la ministra Rincón relacionó los beneficios de este avance frente a la histórica alza de los combustibles y recalcó que se debe apuntar hacia un incremento en la electromovilidad a nivel país. Hoy día en la capital, el 70 % de los buses del transporte público son eléctricos o en la ciudad de Copiapó, el 100%. Pero el resto del país no tiene esa, no ha implementado esa política pública. Y uno debería decir, bueno, ¿qué hacemos para avanzar hacia allá? ¿Por qué? Porque hoy día estos dos lugares sufren con menor rigor la guerra que nos impacta en el precio de los combustibles. Y por lo tanto, uno se va poniendo desafíos que nos permitan autonomizarnos, independizarnos en materia energética. Y yo creo que esas son lecciones que tenemos que instalar. Para acelerar esta transición, la legislación vigente contempla incentivos concretos. Los vehículos cero emisiones cuentan con la excepción total del pago del permiso de circulación durante sus primeros dos años, seguida de rebajas graduales. Paralelamente, las empresas que adquieren vehículos eléctricos pueden acceder al beneficio tributario de la depreciación acelerada. Sin embargo, el camino a seguir no está exento de complicaciones. De acuerdo con Raúl Pessoa, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UDP, son varias las trabas que complican el avance de la electromovilidad, tanto pública como privada, frente a la hegemonía de los vehículos de combustión. Todavía hay barreras con este tipo de vehículos 100 % eléctricos o enchufables, que tienen que ver principalmente con la disponibilidad de una red de carga o un cargador en el hogar. Y también con su precio, que es bastante más alto frente a alternativas no enchufables. Y respecto al transporte público, sin duda que esto también conlleva muchos desafíos. Y el principal es probablemente la expansión de la red eléctrica y la instalación de puntos de carga rápida, que deberían ser la prioridad para garantizar la operatividad continua de las flotas de transporte público. Superar estas barreras será el desafío de los próximos años. Para que la electromovilidad prospere, Chile deberá acompañar las actuales exigencias legales con una mayor infraestructura de carga e incentivos a los consumidores. Y así, dar un importante paso de cara a concretar su meta de carboneutralidad para el 2050.