El tema internacional es el juicio contra Nicolás Samaduro y su esposa, Asilia Flores. Hoy día en Nueva York ya veíamos el despacho de nuestro compañero Francisco Valenzuela. Pero queremos seguir profundizando este caso con Francisco Ogaranz, analista internacional de la Universidad Bernardo Higgins. ¿Quién nos acompaña, Francisco? Profesor, ¿cómo está? Muchas gracias por venir a nuestro estudio nuevamente. Muchas gracias por la invitación. Para entender bien, ¿qué es lo que vivimos hoy día? ¿Qué parte del juicio de Nicolás Maduro y su esposa se vio hoy en Nueva York? La primera parte de algo que puede llegar a ser muy largo, muy engorroso, por momentos difíciles de comprender, salvo cuando pase por la explicación de los expertos, entender el derecho o entender un caso judicial en un tribunal ya es complejo. Y entenderlo, además, bajo la legislación norteamericana y en un caso tan bullado, porque tiene una cara política, además muy candente, muy viva, lo hace doblemente difícil. Y eso por lo bajo. Entonces, eso en términos jurídicos. Tenemos que cobrar valor o paciencia para ver cómo va a seguir. Esto puede durar hartos años. Eso por un lado. Y por otro lado, uno podría hacer una interpretación mayor, y esto es parte de lo que vamos a relatar después como historia, pero la historia grande de América Latina. No solamente la historia venezolana, sino que de la historia del continente, de nuestras relaciones con los Estados Unidos. Eso es lo que estamos empezando a ver. Un eslabón más. Claro, porque se habla solo de la postura de la defensa, de poder desestimar ciertas acusaciones. Finalmente el juez dice que no y se analiza la posibilidad de los costes del juicio y la posibilidad de que sea con recursos venezolanos. Pero más allá de eso, al menos nos enteramos de qué sucede, o era precisamente una audiencia solo para ver eso. Aparentemente tenía que ver con eso, tenía que escucharse a las partes, si tenían algún argumento para que el juez pudiera efectivamente desestimar el juicio, cosa que no hizo. Eso, independiente de que no negó la posibilidad de que en el futuro pudiera ocurrir. Pero el juez está actuando, digamos, está poniendo arriba de la mesa sus largos años de experiencia en el ámbito jurisdiccional. Cualquiera podría pensar que es muy difícil, digamos, que no se haga el juicio. Ahora, en los términos específicos, lo que vaya a pasar, ya eso tendrá que ser dominio de los días que vendrán. Los días y los años que vendrán, ¿no? Y los días y los años que vendrán, ¿están incluyen o están incorporando todo el proceso investigativo o ya hay parte de eso avanzado? Se entiende que hay bastantes cosas avanzadas porque el juez planteó algo relevante respecto de la prueba, la posición de la prueba. Que era un tema que se estaba conversando antes de la audiencia de hoy. El juez fue claro, dijo que las pruebas estarán a la vista, las evidencias del imputado de Maduro en presencia de su abogado, podríamos decir, de su equipo jurídico. ¿Qué quiere decir? Que otros no van a tener acceso, de modo que no podrán... cambiar las cortadas, eso limita la posibilidad de que exista algún vicio en el procedimiento en lo que respecta a la presentación de pruebas. Y eso es bien interesante. Uno podría decir que ya hay camino avanzado ya de parte de los investigadores. Normalmente se sabe más de lo que se dice, pero se guarda para el momento que corresponda en el proceso, evidentemente. Más allá de las manifestaciones que hubo hoy, y particularmente a favor, porque para allá va mi pregunta por Nicolás Maduro. Pero ya comienza a ser una figura que con el paso de los años, con el paso del tiempo, obviamente en quienes sufrieron la atrocidad de su régimen nunca se va a olvidar. Pero como connotación pública, ¿empieza a olvidarse? Podría ser, tendríamos que ver qué está pasando en Venezuela y qué pasa con los venezolanos fuera. Pero tiene la capacidad, todo este tipo de gente, tiene la capacidad que puesta en un determinado contexto permite reactivar la memoria. Es una memoria que va a durar un buen tiempo. Mientras Maduro esté siendo juzgado, no tengamos una sentencia definitiva. Y esa es una cara, que es la cara judicial. Porque independiente de lo que diga el tribunal al final del día, lo que tenemos es la conformación de una memoria y luego la escritura de una historia respecto de lo que hizo Maduro, quién fue Maduro y cuál fue su época o su contexto. Y ahí entonces Venezuela, los venezolanos, pero también otros, ¿no? El pasado es estudiado no solamente por aquellos que viven en una sociedad, en la sociedad que está siendo estudiada, ¿no? Otros también tienen permiso legítimamente para hacerlo. Evidentemente mediante buenas artes, ¿no? Hay una técnica para hacerlo, hay una forma de analizar y describir todo esto. Eso se puede hacer. Y eso se va a hacer, ¿no? Con Maduro preso, con Maduro dentro del... En alguna instancia específica del proceso judicial, ¿no? Pero, ¿por qué? Porque esto tiene también una cara que es política, tiene una cara que dice relación con la sociedad venezolana, con la sociedad latinoamericana en general, ¿no? De cierto punto de vista, la tragedia venezolana es una tragedia muy propia de América Latina y de otros lugares también, no África, que nos es más desconocido, pero también el Oriente. Bueno, Europa tuvo también su dosis similar a esta, pero han resuelto con algo de madurez política, madurez cultural el asunto. En ese sentido, entonces, parece que va a seguir presente. Otra cosa es al interior de esta Venezuela en transición, que también es un misterio. Claro, eso le iba a preguntar al profesor. La Venezuela, el madurismo en Venezuela, tiende a nadie una serie de modificaciones, los altos cargos también de personeros que fueron nombrados por Nicolás Maduro, incluso en algunos movimientos ahí por Hugo Chávez, pero se va, al parecer, como desprendiendo, al menos de algunos de los más cercanos. ¿Y esto significa el desprendimiento también de la cercanía con Nicolás Maduro? De a poco eso va ocurriendo, pero sigue siendo una incógnita. Es imposible, en realidad, escrutar la mente de las personas que hoy día están rigiendo Venezuela. Lo único que podríamos saber es si dicen, si expresan realmente lo que están pensando. Lo otro es análisis, es presunción. Es legítimo hacerlo, evidentemente, cuando uno analiza estas cosas, además por la cercanía de los eventos. Los eventos están ocurriendo, la historia está pasando en este momento, esto no tenemos ninguna distancia. Es difícil también saber mucho, porque Donald Trump, que podríamos decir el otro brazo hoy día que rige Venezuela, también ha sido muy críptico. Uno se pregunta si es que no ha querido decir qué es lo que pretende hacer con Venezuela, o efectivamente no se sabe. Claro, no sabe, no hay un plan. Va improvisando conforme pasan los días y los meses. En ese sentido, el gobierno de Venezuela, este gobierno, podríamos decir, transicional, que va de la mano de los Estados Unidos, es muy inaccesible para ser interpretado. Uno puede especular bastantes cosas. Ahora, esto también uno puede seguir mirándolo con profundidad, porque una cosa son aquellos que acompañaron más cerca la cúpula. Primero a Chávez, después a Maduro. Pero hay una serie de mandos medios, y de ahí hacia abajo, que fueron permeando absolutamente la sociedad venezolana. Venezuela es un país con una alta población, es un país, además, geográficamente muy extenso y muy complejo. y una de las técnicas para gobernar con puño de hierro del madurismo fue feudalizarla, y especialmente bajo cabecillas militares, por eso esta gran cantidad de generales, pero generales que mandan a muy pocos, para que nadie fuera muy poderoso. Pero finalmente todos esos terminaron, igual que en el sistema feudal, conformando un pequeño mundo. Es un mundo que no solamente es político, porque uno suele hablar de pura política a veces, pero es un mundo finalmente que lo que hizo fue generar unas ciertas formas de socializar, de generar espacios de cultura, podríamos decir, formas de vida, hábitos. Lograr que eso se desarme para conseguir una sociedad democrática, moderna, liberal, podríamos decir, va a ser muy complejo para Venezuela. Sacarse finalmente el madurismo va a ser difícil, va a tomarle muchos años, luchar por generar desde la política, diríamos, desde la política pública, una solución. Una solución no solo a sus problemas, porque uno dice que son los problemas económicos, pero no solamente el problema económico, es el problema de cómo yo recuerdo, cómo interpreto mi pasado, el pasado de la sociedad, para poder vivir el presente y para poder proyectarse, para tener un proyecto social en base a una determinada ética, una ética de vida de la sociedad. Y ahí es donde tienen una gran tarea los venezolanos y está todo por hacerse. No es directamente y para nada, la pregunta que voy a hacer, mencionada y vinculada a esta temática, pero sí algo que está latente también y que puede ser la intervención a Cuba por parte de Estados Unidos. Hoy día pareciera ser que los Estados Unidos no tienen límites. Bueno, materialmente siempre han tenido desde hace mucho tiempo pocos límites, no por su gran capacidad técnica y material, por su gran riqueza material. Pero tenían varios filtros de carácter político que definían la política internacional, por lo menos a partir del fin de las guerras mundiales, la creación de la sociedad de naciones, de la que fueron artífices y de ahí en más, después de la importante intervención que tuvieron en la Segunda Guerra Mundial. Y definieron una parte importante del mundo. Hoy día eso pareciera ser que se ha quebrado. No sabemos si momentáneamente, como consecuencia del gobierno actual de los Estados Unidos, o si esto va a permanecer independiente de quién gobierne, de qué lado sea. En ese sentido, Cuba también es un acertijo y podría ocurrir cualquier cosa. Pero Cuba tiene otra historia, y valga la redundancia, cuando estudiamos historia no estudiamos estructuras generales, no estudiamos solamente revoluciones, dictaduras, sino que estudiamos tal revolución o tal dictadura. Y Cuba tiene una historia particular, la historia contemporánea de Cuba, que se sumerge en la Guerra Fría, y entonces tiene otros componentes y otros actores. Y hay un actor importante también, es Rusia. Si bien Rusia está algo debilitada y tiene todas sus fichas puestas en Ucrania, eso lo sabemos y se nota, pero de todos modos va a haber que negociar algo con Rusia si es que Estados Unidos quiere intervenir Cuba. Ahora, ¿en qué términos? Bueno, tendríamos que verlo, ¿no? Pero no se ve demasiado factible en este preciso momento que sea una intervención militar. Estados Unidos ya está desperdigándose por el mundo y sabemos que ha tenido que desprotegerse algunos flancos, como el flanco del Asia Lejana. Estamos hablando de la zona de Taiwán, Japón, para fortalecer también su presencia en el Medio Oriente. Estás empezando a desplegar tropas aerotransportadas también, entonces tampoco es tan, tan sencillo. Muy bien, profesor. Muchísimas gracias por estos minutos con nosotros. Que lo vayan muy bien. Muchas gracias por la invitación. Un gusto. Nos vamos a una pausa. Regresamos con la revisión de más noticias.