Nos mantenemos en el ámbito internacional. La presidenta cargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, removió del Ministerio de Defensa a quien fue la mano derecha durante más de una década de Nicolás Maduro, Vladimir Padrino López. Se suma a una larga lista de cambios dentro del régimen. Encabezó 11 años el Ministerio de Defensa de Venezuela. Fue uno de los hombres más cercanos del fallecido presidente Hugo Chávez y el miliciano más leal del derrocado Nicolás Maduro. Vladimir Padrino López fue destituido, marcando el fin de una era dentro del chavismo. Tras una decena de cambios dentro del gobierno, la presidenta encargada Delcy Rodríguez fue por la cúpula militar. Aunque fueron varias las modificaciones, la salida de Padrino López se robó la atención. El hombre de 62 años fue uno de los arquitectos de la doctrina de la unión cívico -militar. Una estrategia que permitió al chavismo consolidar el control del Estado mediante las Fuerzas Armadas. Agradecemos al general en jefe Vladimir Padrino López por su lealtad a la patria y por haber sido durante todos estos años el primer soldado en la defensa de nuestro país. Es la remoción directa que rompe de alguna manera con la última gran ancla que uno puede identificar en el madurismo histórico, tradicional. Fue reemplazado por Gustavo González, un militar con una trayectoria ligada a los servicios de inteligencia y seguridad del Estado. Había sido designado por Delcy Rodríguez como guardia de honor presidencial tras la captura de Nicolás Maduro. Constituye un movimiento que tiende a blindar al Palacio de Miraflores contra la disidencia interna. A este nuevo Palacio de Miraflores, no bajo la atenta mirada de los Estados Unidos. Al relevo de Padrino se suman otros 16. Entre ellos destaca la salida de Domingo Hernández, el segundo al mando de las Fuerzas Armadas. En su lugar designó a Rafael Prieto, un oficial que operaba desde las sombras de la supervisión militar como inspector general de las Fuerzas Armadas. Salen militares fuertemente cuestionados y fuertemente vinculados con el narcotráfico. como los hombros de mi padrino, como lo son Domingo Hernández Lave. Movimientos en la cúpula militar que, según expertos, simbolizan una mutación del chavismo que busca sobrevivir bajo la atenta mirada de Estados Unidos. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, elimina siempre cualquier posibilidad de que exista algún golpe interno, un golpe institucional por parte de los militares que aún evidentemente sienten lealtad personal hacia Maduro. Según expertos, la renovación de altos mandos no se trataría del fin del sistema, sino de una nueva era, más pragmática, menos ideológica y de supervivencia, la del rodriguismo.