Poco más de 22 minutos duró el primer discurso del presidente José Antonio Casanoche en su llegada a la moneda.
Fue en un tono calmado y con varias referencias a mensajes de su campaña presidencial.
También incluyó algunas salidas de libreto, por ejemplo, para calmar algunos gritos de sus adherentes.
El análisis de los expertos sobre el primer discurso del mandatario en la siguiente nota.
El paso con cautela, como su primer discurso, dicen analistas.
Muy buenas noches.
Fue un discurso preparado.
Se ve que había sido muy cuidadosamente entrenado.
El discurso de alguna manera lo refleja como es.
Una persona seria, un momento estudioso, probablemente sus raíces germánicas también influyen.
Quienes votaron por él no lo hicieron porque fuera un gran orador, una gran performática.
Durante 22 minutos y 23 segundos el presidente de la república le habló al país en su primer discurso desde el Palacio de la Moneda.
Con tres, viva Chile, abría y cerraba sus líneas a las que se ciñó casi por completo con la mirada constante de la primera dama sobre el libreto.
Me parece que hay que tener muy claro que Cast no es Boric, no tiene claramente la oratoria, no tiene la noción de espectáculo o la proxémica que se necesita en esas situaciones.
Fue un discurso que se diferencia bastante de los que le habíamos escuchado antes.
Como dice el refrán, otra cosa es con guitarra.
Efectivamente yo creo que él quiere enfatizar mucho la idea de un gobierno como serio, formal, en ese sentido también como un poco republicano.
Y por lo tanto no quiere hacer un discurso como entretenido a lo mejor, como con tanta épica, sino que colocar el énfasis en las tareas urgentes que hay que hacer.
Las referencias a eso vinieron a los pocos segundos de haber iniciado, aunque sin mayor profundidad en los temas.
Al discurso lo precedió la firma de sus primeros decretos.
El momento aseguran entendidos para mostrar el qué hacer y no así en el discurso.
Un gobierno de emergencia no es un eslogan, es la realidad que vamos a vivir.
Es orden donde hay caos, es alivio donde hay dolor, es mano firme donde hay impunidad.
Era día de la noche, aquí se requiere un discurso breve, quizá incluso más breve de lo que fue.
Aquí se trataba de fijar un horizonte.
Por eso dicen, también habló de heridas abiertas, la corrupción, una que sacó ronchas.
entre los asistentes y que generó una de las pocas salidas del libreto del presidente.
Porque nuestro, les pido respeto.
Quizá una parte que va a quedar más recordada, digamos, que su disposición a enfrentarse a su barra brava y exigir respeto por el presidente saliente.
Primero vendrán auditorías, les pido el respeto debido.
Y además, hizo un agregado que fue relevante.
Es decir, yo no cuestiono lo que fueron sus intenciones.
Cada uno que ejerce la primera magistratura lo hace con convicción.
No dudo que los presidentes anteriores lo han hecho con convicción.
Eso no implica no ser claro y firme en lo que haya que hacer.
El anuncio de auditorías a la gestión de Gabriel Boric, uno de los momentos más aplaudidos del discurso, que además tuvo referencias a Diego Portales y al libertador Bernardo Higgins, también al catolicismo y a la familia, valores que se han escuchado con fuerza durante su carrera política antes de llegar a la moneda y que sostiene ahora como presidente en ejercicio.
Que Dios bendiga a Chile.
Que Dios bendiga a nuestras familias.