Y hasta ahora nosotros comenzamos, por supuesto, un nuevo Vía Pública.
Lo que vimos en la mañana es una imagen que nos deja de ser llamativa, fuerte, si usted lo quiere, sobre todo en medio de la crisis que tiene el sistema de justicia en nuestro país, porque un exfiscal, el exfiscal Manuel Guerra, hoy estuvo en el banquillo de los acusados como imputados.
Lo acusan de cohecho, prevaricación, violación de secreto, entre otros cargos.
Queremos profundizar en aquello y para eso vamos a conversar a esta hora con Cristian Riego, abogado penalista y académico, además de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales.
¿Cómo le va, Cristian? Muy buenas noches.
Hola, buenas noches.
Bueno, hoy día vimos el comienzo de este juicio, continúa en las próximas horas, está pidiendo, de hecho, la prisión preventiva para el exfiscal Manuel Guerra.
¿Qué tan sólidos son los argumentos que usted vio hoy día del Ministerio Público y que acusa cohecho, prevaricación, violación de secreto? A ver, yo creo que lo que a mí más me impresionó fue el hecho de que el fiscal Guerra declarara y básicamente reconociera todos los hechos afirmados por el Ministerio Público.
O sea, esto no suele ocurrir porque en esta etapa procesal no es común que el imputado declare, normalmente se asila en su derecho a guardar silencio y espera el juicio para ejercer su defensa.
Aquí el fiscal Guerra, por razones que yo no acierto entender, hizo una larguísima declaración en la que básicamente reconoció todo.
Me refiero a los hechos sustantivos respecto de las conversaciones que aparecen en los chats, los intercambios que tuvo con Hermosilla, las cosas que le dijo, etcétera, etcétera, y lo cual le da una tremenda ventaja al Ministerio Público, porque ya no tiene que probar todos esos elementos, ¿cierto? Que algunos de los cuales a lo mejor habría sido fácil probar, otros no.
Y claro, le da a todos estos elementos una especie de interpretación distinta, dice que algunos no serían constitutivos de delito, pero todo eso en realidad es más bien parte de una defensa legal.
Desde el punto de vista fáctico, él reconoce todo lo que se le imputó.
Ahora, si esas cosas constituyen o no constituyen delito, que es una discusión bien técnica, es un momento un poco temprano para plantearlo, ¿cierto? Pero yo creo que su posición, a partir de todo este reconocimiento que hizo, no me parece que haya resultado demasiado fortalecida.
Ya, porque él de alguna manera le da verosimilitud a todo lo que estaba en los WhatsApp con Luis Hermosilla, pero lo que uno se pregunta, y de acuerdo a lo que usted nos dice también, al reconocer esos hechos, ¿cumple aquello con los estándares que tiene nuestro país para decir que hubo cohecho, prueba de identificación o violación de secreto, o el WhatsApp es solamente un elemento que el juez va a tener que ponderar? Claro, es que ahora ya deja de ser el WhatsApp, porque ahora es el WhatsApp, más el hecho de que el fiscal Guerra reconoce que lo que dice el WhatsApp es verdad.
Ya, pero puede ser una falta a la ética quizás, no un delito.
Bueno, eso es otra cuestión, eso es otra cuestión.
Si es que los hechos imputados, ¿cierto?, satisfacen los tipos legales imputados.
Claro.
Pero la verdad es que eso no es materia de la declaración del imputado, eso es una discusión legal entre los abogados.
Bueno, yo creo que puede haber en algunos casos algún debate, pero a lo menos en algunos de esos delitos está claro que los hechos imputados satisfacen los tipos legales.
Por lo tanto, yo creo que el juez, sobre todo a esta altura, que es una altura todavía para eliminar, sin perjuicio de posteriores discusiones que puedan haber en el, digamos, el juicio, debiera por lo menos tener por acreditado algunos de los delitos que se están imputando.
Ya, pero se ve solidez en el relato del Ministerio Público, y le pregunto, Cristian, porque hemos visto en otras investigaciones muy mediáticas, sobre todo lo que ha pasado con los carabineros que estuvieron vinculados a hechos del estallido social, que finalmente el juez ha terminado reprochando al Ministerio Público por investigaciones débiles, porque no cumplen con los estándares de la prueba.
Sí, esos reproches de los jueces no me los creo nunca.
Yo creo que muchas veces los jueces hacen reproche para no asumir la responsabilidad de tomar decisiones que son polémicas.
Los jueces no saben cuál fue el trabajo del Ministerio Público, no saben cuáles son las dificultades que tuvo el Ministerio Público para investigar.
Por lo tanto, esos reproches, en mi opinión, no valen mucho.
Ahora, en este caso, en el caso, como dice usted, de los carabineros, por ejemplo, claro, lo que había era discrepancia fáctica muy profunda.
O sea, ¿cuáles habían sido los hechos? Lo que aquí ocurre con la declaración de guerra es que no hay discrepancia fáctica.
Ambos están de acuerdo en qué guerra habló con Hermosilla, ambos están de acuerdo en qué guerra le dijo a Hermosilla tal y cual cosa, ambos están de acuerdo en qué guerra le pidió trabajo a Hermosilla, etcétera, etcétera, etcétera.
O sea, los hechos aparecen probados.
La discusión ahora es una discusión mucho más específica, que no es del tipo de discusiones que ha tenido lugar en otros casos que hemos visto.
En que si los hechos, ¿cierto?, estos satisfacen o no los tipos legales.
Pero ese es otro tipo de discusión.
Y yo creo que esa discusión no creo que se profundice ahora por parte del juez.
Puede ser que en algún caso respecto a algún delito sí.
Por lo tanto, como le digo a la pregunta original, ¿cierto?, yo creo que este caso hoy aparece muy sólido.
Ya, y hoy día si el propio fiscal Guerra reconoció el intercambio de WhatsApp, donde lo decía en la mañana el fiscal de Arica, hay varios casos involucrados, muchas personas que están salpicadas en esas conversaciones.
¿Da también para abrir una nueva arista y comenzar a revisar casos como, por ejemplo, el caso Penta, el caso Exalmar y otros donde intervino el fiscal Guerra, en concomitancia con Luis Hermosilla, para tirar una hebra hacia la izquierda o hacia la derecha? Totalmente, totalmente.
O sea, el fiscal Guerra, digamos, aparece hoy día, incluso ya reconocido por él, que tuvo esas conversaciones por chat, como un hombre que estaba buscando trabajo mientras ejercía sus funciones y que conversaba con los abogados o los abogados defensores o con otros abogados que de algún modo tenían vínculo con esos abogados defensores sobre el curso de causas, dándole consejos de cómo defender mejor a personas a las que él estaba imputando.
Por lo tanto, a mí me parece que, sin duda, valdría la pena investigar los demás casos que no están incorporados en esta investigación porque puede haber allí también algún tipo de delito o, a lo menos, una muy evidente deslealtad con su función de fiscal.
Cristian, y en este caso el cohecho, ¿cómo se prueba? Porque uno siempre lo relaciona con dinero, con una coima, con un intercambio de plata, pero aquí al parecer hubo, más que eso, fue una paleteada.
Yo hago esto y tú me acomodas en tal lugar, en tal universidad o me das pega acá en el staff de abogados.
Sí, no, el cohecho, el cohecho, el cohecho no requiere hoy día prestaciones económicas directas.
Puede ser cualquier beneficio.
Y en este caso sabemos que, bueno, él pidió distinto tipo de beneficio, pero algunos se lo otorgaron, ¿cierto? Básicamente un contrato con una universidad, digamos, en que Hermosilla y eventualmente el ministro Chadwick gestionaron para que a él le dieran un contrato bastante importante, digamos.
Y con eso ya basta para...
O sea, se trata de un beneficio que podría, no lo planteo en términos absolutos, que podría ser suficiente para estimar que ha habido cohecho.
¿Y el hecho de que aquí se esté imputando delitos a una persona que es un ex -persecutor a esta altura, un fiscal además conocidísimo porque era de la región metropolitana, ¿agrava los hechos? ¿Se expone a mayores penas de que se fuera, por ejemplo, un ciudadano común y corriente? O sea, sí, sin duda, porque los delitos de cohecho solo los pueden cometer los funcionarios públicos.
Entonces, en este caso, el hecho de que él sea fiscal y que de lo que se trate sea de tomar decisiones en el área de sus funciones es lo que hace que el delito de cohecho pueda existir, ¿cierto? O, por ejemplo, el delito de violación de secreto.
El violación de secreto no lo puede realizar una persona común.
Tiene que ser un funcionario público que tenga en su posición secreto que no debe revelar.
Y en una mirada más amplia, Cristiano, usted que además hace muchos años es abogado de la plaza, profesor, lo hemos entrevistado varias veces por diversos casos, ¿cuánto daño le hace esto al sistema de justicia? O sea, tenemos a la jueza Vivanco, a otros jueces investigados, desaforados, ahora un fiscal del Ministerio Público, uno conocidísimo además, también enfrentando cargos.
¿Se sigue dañando? ¿Sigue, de alguna manera, por goteo, conociéndose a personas que se apartaron de esos juramentos? A ver, yo creo que el daño lo hizo el fiscal Guerra cuando ejerció esta función, sobre todo en la etapa final, digamos.
Y cuando realizó estas conversaciones y estas negociaciones y esta búsqueda de trabajo, digamos, a cambio de la entrega de informaciones.
Yo creo que, en cambio, lo que está ocurriendo hoy día, más bien es como quien dice, el remedio.
O sea, parte del remedio, no el remedio suficiente, pero parte del remedio.
El hecho de que en Chile estas conductas se persigan con tanta intensidad, digamos, incluso años después de haber ocurrido, y donde los fiscales estén de manera sistemática, buscando, en este caso, aplicar una pena y eventualmente la prisión preventiva a un fiscal importante como el fiscal Guerra, a mí me parece que es lo que necesitamos.
O sea, lo que necesitamos es, en todas partes del mundo, hay gente que se porta mal, y funcionarios públicos que se portan mal.
Y Chile, ¡mua, hija! Bien, la diferencia es que en algunos países eso es que da la impunidad y en otros países eso se persigue con energía.
En Chile, por lo menos estamos viendo que se persigue con energía, más allá del resultado específico.
Falta una segunda etapa, y es que además de perseguir con energía estos casos, que yo diría que la estamos cumpliendo, se requieren hacer reformas que eviten que estos casos se reproduzcan en el futuro.
Y en esa parte todavía no hemos visto, digamos, las propuestas que se van a presentar para abordar esta reforma.
Ya, pero hay que de alguna manera reformar o cambiar la institucionalidad al interior del Ministerio Público porque eventualmente uno podría decir, bueno, si está involucrado acá el fiscal Guerra, que era súper conocido, está involucrado Luis Hermosilla, que era un abogado muy conocido, ¿puede haber otros fiscales Guerra y puede haber otros Hermosilla a lo largo y ancho de esta faja de Sierra donde hay muchas judicaturas en regiones donde uno no está el dedillo ni mirando día a día lo que pasa? Sin duda, sin duda.
Y por ejemplo, probablemente una de las cosas que sería necesario reformar es a lo mejor afinar con más precisión cuáles son los deberes de lealtad que los fiscales tienen que tener para con su institución, ¿cierto? Porque efectivamente, si bien hay algunos espacios que están claros, ¿cierto? No se puede entregar información confidencial, no se puede tomar decisiones que perjudican la persecución a cambio de favores, eso está claro, pero por ejemplo, bueno, a lo mejor otros consejos, a lo mejor algunos contactos, digamos, con abogados defensores, o por ejemplo, estos contactos debieran ser puestos en conocimiento de la contraparte, o sea, a lo mejor habría que afinar un poco cuáles son los deberes exactos que los fiscales tienen para la realización de este tipo de contactos.
Ya, ¿y por qué muchas veces la gente que trabaja en el sistema de justicia, en este caso en el Ministerio Público, se siente intocable, siente que no le va a pasar nada? Lo vemos con los abogados también involucrados en la trama bielorrusa, lo vemos con el exdirector de investigaciones, Spinoza, que hoy día fue nuevamente ratificado por la Suprema, condenado a 17 años de cárcel.
¿Qué pasa con la gente que siente que no le va a pasar absolutamente nada y qué puede hacer y deshacer en este país? Bueno, eso es muy humano y ocurre en todos los países del mundo.
Siempre hay personas, yo diría que eso es bastante, hasta cierto punto, inevitable, que haya algunas personas que en posiciones de poder abusan del poder.
Como digo, el problema, lo ideal sería que eso existiera en la menor medida posible, pero va a existir siempre.
Lo importante es que eso sea sancionado.
Y ahora estamos viendo que hay un intento serio de sancionarlo.
Me parece que a mí eso hay que anotarlo en el lado positivo, digamos.
La manera también de que las personas, de que los funcionarios se acostumbren a no hacer este tipo de cosas, es que vean como un colega que hizo algo indebido está siendo sancionado.
Y en ese sentido me parece que estamos, hasta ahora, en un camino positivo.
Ya, pero usted también que trabaja en la academia, que está ahí educando futuros abogados en la Universidad de Educoportales, falla también la forma de enseñar la abogacía, el derecho en nuestro país, los controles éticos, la abogación.
¿Ve también una falla de alguien que tiene, no sé, 18, 20 años que entra recién al mundo del derecho? Probablemente sí.
Yo creo que en Chile no hay una enseñanza muy importante de los sistemas éticos, porque la verdad es que también estos son bien débiles, ¿cierto? En Chile no hay un sistema de control ético universal y exigible.
Lo que hay es un código de ética del colegio de abogados y unos tribunales de ética, pero que son voluntarios, porque la colegiatura no es obligatoria.
Entonces nosotros, por ejemplo, en mi universidad, y muchas otras seguramente, enseñamos el código de ética y mostramos algunos casos, digamos, y hacemos análisis con los alumnos.
Pero la verdad es que, en la medida que no hay un sistema obligatorio, potente, de control ético de la profesión de abogado, bueno, no saco nada con enseñarlo, si la verdad es que no existe.
Entonces, o existe de una manera muy parcial, porque, como digo, es voluntario.
Entonces, yo creo que aquí, antes que la universidad, que sin duda tiene un rol, el rol en este momento es la pelota, como quien dice, estar en el parlamento, que tiene que establecer un sistema de control ético, yo diría para el conjunto de quienes operan en el sistema de justicia, entendiendo portales a los jueces, que sabemos que tienen muchos problemas, a los fiscales, pero también a los abogados, que tampoco, que también debieran en un país civilizado tener ciertos deberes de lealtad para con el sistema de justicia.
Y que estamos viendo que los abogados no los tienen, o algunos de ellos no los tienen.
¿Y cómo se mejora, Cristian, de alguna manera, la imagen, no de los que están formados, sino de los que ya son jueces de la República, que llevan y han dedicado su vida a la judicatura? Veíamos el fin de semana una entrevista a Gloria Nachévesis, la nueva presidenta del Poder Judicial, y ella reconocía que la crisis es brutal.
¿Cómo se mejora la imagen de un...
poder del Estado que es pivotal para que una república se pueda sostener? Yo creo que la manera de hacerlo es, digamos, desgraciadamente es lento, porque la confianza se construye lentamente sobre la base de prácticas muy sistemáticas que en el tiempo vayan generando la sensación de que esto funciona correctamente.
Y se destruye rápidamente porque basta con ejemplos como estos para que la gente perciba que la cosa no está funcionando bien y que hay mucha corrupción.
Yo creo que lo que hay que hacer, como digo, creo que hasta ahora hemos avanzado en un buen camino, es perseguir, condenar a los autores, pero luego hacer la reforma.
Y luego, por supuesto, con los nuevos sistemas que se implementen, digamos, ser muy consistentes por muchos años y que haya mucho consenso en torno a eso, a aplicar las reglas de una manera permanente y sistemática.
Yo diría que hasta ahora venimos avanzando bien con la persecución, faltan las otras etapas, la reforma y su aplicación sistemática.
Cristian, antes de despedirlo, quiero aprovechar su experiencia como abogado penalista, sobre todo con lo que está pasando en estas últimas horas entre Chile y Argentina con la extradición de Galvarino a Pablaza, que al parecer va a comparecer ante la justicia chilena después de 35 años.
¿Usted le ve viabilidad a que Chile pueda enjuiciar a Galvarino a Pablaza o ha pasado mucho tiempo? ¿Se diluyen las pruebas? ¿Cambia la forma de mirar ese juicio? Mire, yo no he estudiado el caso, ni tengo en este momento a la vista los plazos, los delitos y las prescripciones que pudieran existir.
Por lo tanto, no le podría apresurar una respuesta.
Yo creo que ahí habría que hacer una serie de cálculos, digamos, que supongo que los habrán hecho y si se van a entregar las tradiciones es porque esos cálculos se habrán hecho, pero yo no los tengo a la mano como poder decirle, mire, me parece que efectivamente esta persecución penal puede tener vigencia, no lo sé.
Ya, pero ¿un crimen prescribe un asesinato en este caso que llegue el autor? Todos los delitos prescriben, todos los delitos prescriben, pero por supuesto si es un crimen la persecución es de más largo plazo y esta persecución se, perdón, esta prescripción se ralentiza, digamos, se hace más lenta en la medida que, por ejemplo, la persona está fuera del país.
A su vez, la existencia de una causa contra esta persona interrumpe la prescripción.
Por lo tanto, hay que hacer una serie de cálculos, digamos, que yo no se los podría hacer porque no tengo a la vista los datos precisos de la causa.
Bueno, seguiremos muy atentos a ese caso también, sobre todo a la formalización de Manuel Guerra, que continúa, vamos a ver si queda en la cárcel en las próximas horas de sesión de la justicia.
Le agradecemos a Cristian Riego, como siempre, abogado penalista, académico de la Universidad Diego Portales, por ayudarnos a comprender lo que pasa en este otro momentum judicial en este 2026.
Que le vaya muy bien.
Buenas noches.
Gracias, buena noche.