Vamos a la actualidad de inmediato El número de chilenos que lleva tres meses o más sin pagar su vivienda llegó al nivel más alto en los últimos ocho años Así es Eso es ¿Qué creía usted? ¿Está complejo? Está complejo ¿Está difícil? Está difícil Bueno Tenemos que Decirles que de acuerdo al registro de la Asociación de Bancos en enero del veinte veintiséis La morosidad en la deuda de vivienda llegó al dos coma sesenta y un por ciento del total De los montos prestados en crédito para comprar una propiedad Una cifra no vista desde enero del dos mil diecisiete Conversamos con Gonzalo Iberti, director del Magistra en Gestión de Inversiones Financieras de la Universidad Diego Portales Gonzalo, ¿cómo estás? Muy bien, ¿y tú, Juan Carlos? Julio César, por acá Julio César, por acá Perdón Julio César, perdón, perdón Un abrazo Oye, bueno La cifra llama la atención ¿Qué crees que es responsable de O cuáles son los factores responsables de que lleguemos a estas cifras tan altas? Bueno, para este caso yo creo que estamos en una situación económica Que conjugó una serie de factores Una tormenta perfecta, como se dice habitualmente Ya En la que a partir de O sea, después de haber tocado una tasa mínima del dos por ciento en el veinte veinte Vino una alza sostenida hasta el veinte veintitrés de casi el doble O sea, partimos en el veinte veinte con una mínima del dos Para llegar a una máxima con el cinco tres Y Lo que implica, o implicó, mejor más bien dicho, que hubo una serie de nuevos créditos que se otorgaron en ese periodo a una tasa por más del doble. Entonces eso significa que hay un set de hogares que tuvieron que pagar el doble de la tasa que existía anterior al 2020, lo que obviamente implica ahí una carga financiera mucho mayor. Bueno, a eso hay que sumarle el alza del costo de la vía, reflejado en la inflación, que sin duda tiene un impacto directo en el bolsillo de las personas, dado que, y más en el caso del pago del dividendo, porque el dividendo viene indexado directamente a la UEF, lo que no sucede siempre con los sueldos. Entonces la carga financiera, el cash que tienes que sacar ahí mensualmente, sobre todo en ese periodo de alta inflación, implicaba un esfuerzo mayor y sin duda que eso en algún momento tiene que haber desonado a los hogares a tomar la decisión de que, ¿qué hago? O sea, dejo plata para el pano, pago el dividendo y probablemente optar por lo primero, ¿cierto? Todo lo de una tormenta perfecta, pero en estos ingredientes, ¿no? En estos ingredientes, ¿qué crees tú que es lo más potente que ocurrió que llevó a que la monosidad creciera? ¿Qué crees tú que es lo más importante dentro de esta tormenta? Mira, claro, estoy hablando de factores macro que están pegándole a los hogares, pero aquí, si nosotros nos vamos a mirar qué es lo que pasa dentro de un hogar, y tratar de entenderlo, si estando sentado en la mesa con ellos tomando once, lo más probable es que se repita sistemáticamente una respuesta o una situación asociada al empleo. El empleo entre el 2020 y el 2023 se mantuvo en tasas muy altas, y en particular también con un empleo más informal, es decir, más precario, lo que también significa que te somete a mayor estrés el presupuesto del hogar para alcanzar tus compromisos financieros, y para qué hablar del pago de la cuesta básica, digamos, o más bien la alimentación, ¿cierto? Pero aquí el hogar se vio presionado a la caída de sus ingresos en términos reales, porque estuvimos con inflaciones de hasta el once por ciento, eso significa que tenías diez por ciento menos de tu ingreso real para gastar, y a eso sumales que el dividendo se ajustó en un 10 por ciento adicional, más tasas que fueron más altas, presiona mucho el hogar, y ahí tú tienes que tomar una decisión, obviamente como el que va conduciendo el presupuesto de tu hogar, y muchas veces uno tiene que empezar a priorizar el día a día, y apunta a estar sostenida de la morosidad en términos de los créditos hipotecarios o créditos de vivienda, o sea, estamos... Claro, porque uno es lo último que deja de pagar, no es lo primero, sino lo último que deja de pagar el dividendo. Exacto, sí, ese es un buen punto... Por eso es tan dramático, porque una cuestión es que se le acabe, no es cierto, el licor, la salida, el pedacito de carne, no sé, el colegio, los niños de otro colegio, el vendemos el otro, pero lo último que tú te dejas de pagar es un dividendo, porque sabes que te pueden quitar tu casa, digamos, tu inversión de tanto tiempo, además. Exacto, o sea, es una característica del mercado hipotecario chileno, o del mercado de vivienda chileno, o sea, nosotros tenemos cultura de formar patrimonio a través de la vivienda, entonces, este eslogan del sueño de la casa propia lo tenemos muy arraigado, entonces, cuando tenemos que hacer una planificación financiera, y cuando tenemos que... a qué destinamos nuestros ingresos, y pensando así en una reducción del presupuesto, lo último que queremos dejar de pagar es el dividendo, sin duda, porque ahí es parte de los sueños frustrados, además, también es una forma en que las clases medias en particular construyen patrimonio, o sea, comprarte una casa y terminar de pagarla significa que tú en algún momento de la vida vas a tener un patrimonio con el que tú puedes contar el caso de emergencia, entonces, efectivamente, es más doloroso, y da cuenta de una situación bien particular en un sector de la población que adquiere viviendas con crédito hipotecario, y sin duda, que es preocupante, porque estamos rompiendo un patrón, o hay un patrón nuevo, en el sentido de que va a... al alza la tasa de mora de crédito hipotecario. Eso significa que estamos realmente estresados por el lado de esos hogares que ya no pueden llegar a fin de mes y pagar el dinero. Bueno, la pregunta es millón. Si no hay un rescate, ¿podría haber una burbuja? Mira, no tanto. Porque igual estamos al 2%, 2 ,6 % del total de los créditos. Los bancos se preparan para este tipo de situaciones. Ellos lo que hacen es dejar de prestar dinero o cuando los créditos ya llevan tres meses de impago, que por los dividendos automáticamente ellos destinan parte de sus fondos para cubrir el total del crédito en caso de que caiga en insolvencia absoluta. Entonces, considerando con las utilidades que tiene el banco y las exigencias que también le hace el regulador, van a estar preparados para respaldar esa caída de los hogares que ya sencillamente no pagan el crédito. Para el lado de la burbuja, no. Lo que sí, como consecuencia en el sector financiero, puede ser que ellos también a su vez se pongan más estrictos, dado que la gente le está costando más pagar, sobre todo para este tipo de crédito, puede que otorguen menos crédito. Bueno, hay mucha gente preocupada acá, dice, ¿cómo el sistema colabora? ¿Perdón, cómo? ¿Cómo el sistema colabora con la morosidad cuando se empieza a ampliar la morosidad, no es cierto, de los hipotecarios? ¿Cómo el sistema colabora? ¿Cómo la autoridad colabora? ¿Cómo los gobiernos centrales colaboran? Por ahí va la pregunta de la gente, sin que esto se desmadre, digamos, se desfonde. Claro, o sea, lo primero es tratar de... Por ejemplo, ahora las tasas están bajando, por lo tanto, una alternativa sería intentar renegociar con tu propio crédito, o con otro crédito, perdón, con tu propio banco, con otro banco, y obtener una tasa más favorable, o sencillamente bajar el pago del dividendo y ampliar el plazo del crédito con el cual tú adquiriste tu vivienda para disminuirle presión mensual a tu carga financiera y seguir con la propiedad de tu vivienda. Eso es lo primero, y eso es una negociación bilateral entre tú y tu banco o un nuevo banco. Lo segundo es que, dependiendo del monto, uno también puede activar la renegociación a través de la superintendencia de insolvencia y reemprendimiento. Entonces, cuando los montos demoran, superan las 80 UF, uno puede iniciar un trámite ahí que te obliga a renegociar con la parte, en este caso, creadora, que sería tu banco. Y... Aló, ahí se nos fue un poquito la señal. Sí, estamos tratando de contactarlo. Se le fue de manera muy repentina el audio a nuestro invitado. No sabemos qué le pasó. Recordemos que estamos revisando este estudio y lo estamos analizando con Gonzalo Iberti, director, ¿no es cierto?, del Magisterio en Gestión de Impresiones Financieras de la Universidad de Icoportales. Recordemos que, de acuerdo al registro de la Asociación de Bancos, en enero del 2026, la monosidad en la deuda de vivienda llegó al 2 ,61 % del total de los montos prestados en nuestro país una cifra no vista desde enero del 2017. O sea, esto casi 10 años, 9 años, para ser exactos de que no se veía esto. Sí. Ahí estamos de nuevo, de vuelta, Gonzalo. Sí. Ahí estamos. Llevamos en la mitad y de lo que nos decías. Claro, que tenemos al menos dos alternativas. Una era negociar directamente con tu banco y, sobre todo, aprovechar estas bajas de tasas que podrían favorecer las condiciones y, en particular, tratar de negociar una nueva deuda en la que el plazo sea mayor con el objetivo de disminuir la carga mensual del dividendo. ¿Cierto? La segunda alternativa que te la da a través de la normativa de la superintendencia de insolvencia y reesprendimiento, la que cuando la mora está por sobre la 80 UF, tú puedes activar un proceso de renegociación con él. Y ahí están obligados a realizarla con tu nueva realidad. O sea, si cuando tú pediste un crédito y tenías un ingreso de dos millones de pesos, de un millón de pesos, y tu nueva realidad es un... ingreso mensual de 600 .000 pesos, la renegociación tiene que ser en función de esa nueva realidad, y la carga financiera tiene que ser mucho menor y adaptada a eso, con el objetivo de que tú puedas cumplir con tu compromiso. Es una renegociación, no es una quiebra. Ahí hay por lo menos dos salidas directas. Bueno, es preocupante, la gente aquí está hablando, sí, que es preocupante, está precisamente conversando del... Sí, yo siento lo que expresa la gente, dice, ¿qué pasa cuando ya no puedes pagar el dividendo porque ya no puedes renegociar, porque estás en un aprieto, digamos? Y la pregunta es, bueno, ¿y a los bancos les conviene que haya tanta deuda, finalmente tanta gente quitándole los departamentos, las casas? O sea, el negocio del banco es prestar plata. Entonces, en lo absoluto al banco le conviene estar en la dinámica del remate, digamos, del remate de la vivienda y en el proceso de liquidación, porque eso es sumamente caro. Y también significa que hay recursos que están inmovilizados mientras dure esto, porque involucra costos de transacción asociados al remate, costos asociados a las notificaciones que tienen que ver con el trámite legal que desencadena un remate de una vivienda. Entonces, la verdad es que al banco no le gusta llegar a eso. El banco lo que necesita es recuperar parte de su dinero, ese es su negocio, y mantener el crédito vigente y en buenas condiciones de la mejor forma posible. Por lo tanto, si todavía pasados los 90 días de mora no se han activado estos protocolos, se puede tratar de renegociar y mantener condiciones o alcanzar condiciones que sean más favorables a la nueva realidad antes de caer a la insolvencia, o proceder ya al remate. Eso es lo que no quieren porque, insisto, el negocio del banco está asociado sin duda a la generación de dinero. Para el banco en absoluto le es conveniente rematar un proceso y estar ahí, rematar un bien inmueble y estar durante un cierto tiempo con capital inmovilizado que para ello lo que le interesa en realidad es tenerlo en su harta para poder generar nuevos créditos. Gonzalo, te pido un abrazo gigante, que estés muy bien. Chau, chau. Gracias, muchas gracias Julio César, hasta luego. Abrazo. Si tu piel te pica puede ser tu detergente, cámbiate a Popeye por el alergénico al detergente número uno en el cuidado de la piel de toda la familia y lo mejor, Popeye es chileno. Popeye. Nos vamos. Muchas gracias por la sintonía, por el cariño, nos encontramos mañana. Chau, chau.