Cadena: Canal T13 En Vivo
Programa: T13 En Vivo - AM (Bloque 1)
Región: Región Metropolitana de Santiago
Inicio: 28/01/2026 04:00:44
Duración: 00:14:16
Audiencia: 1,10M
VPE: $ 19,97M
Tema: Universidad Diego Portales
Sentimiento:
Vamos a estar con Carlos Zarate profundizando en algunos temas y también queremos profundizar en algo con lo que abrimos este bloque, no lo que ha ocurrido en Francia, que está a un paso de prohibir las redes sociales en menores de edad, menores de 15 años.
Queremos ahondar en este tema que también quizás podría calar en nuestro país.
Se lo vamos a preguntar a María Jesús Espinosa, y es académica de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, a quien le damos la bienvenida.
¿Cómo estás? Gracias por esta conversación.
Hola, muy buenos días.
Muy buenos días a todos los auditores.
Y muchas gracias por esta invitación.
Gracias María Jesús, porque es un tema que yo creo todos quienes somos papás lo hemos puesto en algún momento sobre la mesa respecto a la relación que tienen los menores y que es un tema que nos ha dado la oportunidad de hablar con ellos.
Y cada vez más menores con el teléfono y con las redes sociales.
Mira, hablemos un poco de lo de Francia para ver en qué está y cómo se podría extrapolar también a nuestro país y a la salud mental, especialmente de nuestros niños.
El presidente de ese país, Emmanuel Macron, que está de acuerdo con esta medida que debe ser discutida ahora en el Senado, dice el cerebro de nuestros niños no está en venta.
Ese es un poco el argumento que ellos utilizan para decir las redes sociales son dañinas, hay que prohibirlas.
¿Tú coincides con esa afirmación? A ver, yo creo que coincido en el espíritu de esa afirmación, pero creo que es una afirmación problemática porque de alguna manera ca e problema y lo traslada a una solución muy sencilla que puede tener problemas también.
O sea, sabemos, hay suficiente evidencia de que el uso excesivo de redes sociales tiene problemas.
Para el desarrollo de los niños y los adolescentes y también genera problemas de adicción, por ejemplo, en adultos.
Esto está asociado, por ejemplo, desde el punto de vista cognitivo a, por ejemplo, menor rango de atención, más dificultades para poder poner atención extendida, ¿cierto? Las maneras de interactuar han cambiado y eso, sin duda, ha tenido efectos que son negativos en el desarrollo de los estudiantes.
Ahora bien, entendiendo esto, creo que el salto a una solución del tipo prohibir las redes sociales es mucho más complejo y esto amerita una discusión mucho más profunda.
Y en ese sentido yo, por ejemplo, reconozco que como mamá, cuando esto por primera vez salió en Australia, me dio cierto alivio porque dije, por fin, los gobiernos del mundo están haciendo cargo.
Pero ahora, con más calma y más cautela, y también desde mi rol de profesora y de investigadora, pienso que la solución de simplemente prohibir a mediano y a largo plazo puede tener más problemas que ser una solución efectiva.
Es súper complejo el tema porque uno dice, ¿cómo lo hago? Porque a veces prohibir genera incluso ansiedad y van a encontrar la manera de quizás crearse una cuenta de adultos y siendo un niño.
O sea, es súper complejo y finalmente lo que uno espera es que, claro, los gobiernos regulen, pero estas son conversaciones que se tienen que dar, en la casa también, y ahí los padres cumplen un rol fundamental.
Pero pasa también, por otro lado, sobre todo con adolescentes, que yo lo he conversado con muchas personas que tienen hijos adolescentes y uno dice, oye, pero ¿qué hago si están todos en lo mismo? ¿No puedo llegar y sacarle el teléfono a mi hijo o a mi hija porque va a aparecer un sujeto extraño, se sienten que no pertenecen? O sea, es súper complejo abordarlo.
Bueno, en nuestro país también se ha avanzado en prohibir los celulares en los establecimientos, no las redes sociales, los celulares.
¿Cuál crees tú, bajo tu visión de experta, que es la manera? Quizás te estoy preguntando algo que nadie tiene la respuesta, pero sí, quizás nos puedes dar luces de cómo hacerlo y hacerlo bien o de la mejor manera posible.
O sea, yo creo que hay que pensar esto desde tres perspectivas.
Por un lado, sin duda, la regulación es relevante porque marca una señal.
Ahora, la regulación no necesariamente implica prohibirle a los adolescentes, a los niños las redes sociales, sino que uno puede pensar regulaciones que tienen que ver más bien con lo que se le exige a las plataformas.
Antes de pensar en cómo implementar políticas como esta en nuestro propio país, igual hay que ver qué es lo que sucede en países donde esto ya está ocurriendo.
Por ejemplo, Australia, ahora hay que ver lo que pasa con Francia, ¿cierto? Y vemos, por ejemplo, en Australia las consecuencias no han sido tan beneficiosas como se esperó en un principio.
De hecho, una de las cosas que ocurrió muy rápidamente fue que hubo un rechazo de parte de los mismos adolescentes contra esta medida porque sienten, uno de los argumentos que ellos han dado, es que de alguna manera esto iría en contra de su derecho a la participación política, que en nuestro mundo, cruzado por la tecnología, pasa por el uso de redes sociales.
Entonces, esto interferiría en sus posibilidades de participar políticamente.
Además, bueno, está el conocido lema, ¿cierto?, de hecha la ley, hecha la trampa.
Y aunque técnicamente existen, digamos, medidas para asegurar que las creaciones de cuentas corresponden a mayores de la edad que se ca e cada país, ¿cierto?, es muy sencillo, y no voy a decir yo cómo hacerlo, pero es muy sencillo saltarse esas normas.
Entonces, el problema que ocurre, entonces, es que, esto empieza a generar que los adolescentes busquen participar en las redes sociales de manera, digamos, como fuera de la ley, entre comillas, y eso hace mucho más difícil la supervisión por parte de padres, cuidadores y adultos en general, ¿cierto? Pensemos en YouTube.
YouTube es una plataforma que no necesita que tú te crees una cuenta, ¿ya? Entonces, tú puedes acceder al contenido de YouTube sin necesariamente crearte una cuenta.
Por lo tanto, no...
Solamente prohibir las redes sociales para menores de 16 no soluciona el problema, ¿ya? Ya vemos, esas son algunas de las consecuencias.
Entonces, hay que pensar, sin duda, en regulación, pero en una regulación que vaya mucho más allá de esto para que sean efectivas.
Claro.
Y que tiene que ver con...
Sí, disculpa.
No, disculpa, te interrumpí, pero es un poco para seguir el mismo hilo de la conversación.
Estoy absolutamente de acuerdo contigo porque, además, son tecnologías que, que no son nuevas, o sea, las redes sociales ya llevan un buen tiempo y pedirle a un adolescente, quizás, que lleva, no sé, cuatro o cinco años metido en el teléfono, que simplemente elimine su perfil, la verdad es que creo que es muy correcto lo que dices tú, echa la ley y echa la trampa.
Puede haber maneras, ¿no? Pero te quería llevar al caso chileno, donde no se prohíbe quizás la red social, pero sí el ingreso de teléfonos celulares a las aulas.
¿Cómo ves tú eso? ¿Cómo está afectando el aprendizaje de los menores con un teléfono? Porque uno pudiera pensar, oye, es una herramienta válida, se puede buscar información, pero también está esto otro de que te desconcentra, ¿no? Si lo llevamos al caso chileno y a lo que vamos a empezar a ver a partir de este año escolar, ¿qué opinas tú como experta en el tema? Como académica, por cierto.
Bueno, hay que ver bien en detalle como el reglamento de la ley, en qué consiste esto específicamente, si el aula tiene que ver solamente con el espacio de educación formal o es el colegio en general, por un lado.
Y lo otro es que pensar que, digamos, el aula es la mitad de la vida de los niños y adolescentes, pero hay otra mitad que es fuera del aula en la que ellos van a seguir teniendo acceso a estos dispositivos.
Entonces, yo creo que puede traer beneficio, ha sido reportado beneficio en escuelas donde esto ya sea regulado en términos de la convivencia.
Cierto, en términos de la capacidad de atención de los estudiantes y de su, digamos, compromiso con las actividades de aprendizaje.
Pero hay otro lado que es muy importante y que tenía que ver con el segundo punto que te quería mencionar en lo que te estaba diciendo antes, que tiene que ver con la educación.
Nosotros queremos proteger a nuestros estudiantes, por supuesto, pero vivimos en un mundo que está completamente digitalizado y tecnologizado.
Por lo tanto, no podemos pretender que esto no existe, ya no se trata como de ser el avestruz que esconde la cabeza en la tierra, sino que tenemos que prepararlos para enfrentar un mundo en el que estas herramientas permean todo.
Y eso no se puede hacer sin, de alguna manera, darles un acceso regulado y supervisado a estas herramientas.
Y ahí el currículum es importante.
Nuestro currículum ya está, digamos, bastante antiguo, lleva más de diez años, es un currículum de la época pre -inteligencia artificial, cuando las redes sociales todavía no habían permeado la sociedad en el nivel que ahora.
Por lo tanto, requiere urgentemente una actualización.
Ya ahora se estuvieron, este año, discutiendo nuevas bases curriculares.
Y en este proceso hay una oportunidad muy importante que no podemos perder de poner un foco en esto, en cómo vamos a formar a los estudiantes.
Para que sepan manejar críticamente las redes sociales y todo lo que tiene que ver con el desarrollo de las nuevas tecnologías, también la inteligencia artificial.
Esto implica seguir avanzando en sus capacidades de pensamiento crítico, de lectura crítica, que por supuesto se desarrollan analógicamente, eso no hay que perderlo de vista, pero que implica, en el fondo, enseñarles cosas que son propias del mundo de la tecnología.
O sea, hablar con ellos sobre la huella digital, las extorsiones que existen, todos los riesgos asociados al uso de redes sociales, por ejemplo, cómo funcionan los algoritmos, y eso debe estar curricularizado, porque eso es un deber del Estado, formar a nuestros estudiantes y a las futuras generaciones en ese sentido, y también a los profesores, porque nosotros, como profesores para esto, también tenemos que seguir actualizándonos.
Esto es muy nuevo también, la inteligencia artificial ahora como nos ha puesto también un nuevo desafío, y eso implica invertir muchos recursos en educación para poder hacernos cargo de esto desde el punto de vista de la protección y también de la formación crítica que necesitamos.
Uno echa de menos, hay una actualización, claro, en las enseñanzas que se dan especialmente en los colegios.
Uno a veces dice, oye, me están enseñando cosas que están antiguas, que están riquísimas en relación a hacia dónde va todo el futuro, particularmente con la inteligencia artificial.
Ahora, para cerrar esta entrevista, una última pregunta.
Puede haber gente, y especialmente adolescentes, que dicen, oye, que dicho un buen chileno le ponen color, ¿qué me va a hacer mal una red social? Yo comparto con mis amigos, subo una foto, no es tan terrible, ¿no?, ¿por qué prohibirlo? En términos científicos, ¿qué dice la prueba respecto al daño que se da a la gente? ¿Qué es el daño que está generando en los adolescentes las redes sociales? Daños psicológicos, me imagino, y también físicos, incluso de apariencia, de querer ser como alguien que veo en redes sociales.
¿Qué evidencia hay respecto al daño que genera en este grupo poblacional? Bueno, hay bastante evidencia de que las redes sociales están relacionadas con un mayor sedentarismo, mayor obesidad, problemas de salud física asociados justamente a la falta de actividad.
Insomnio, por ejemplo, también altera mucho los patrones de sueño, ¿cierto? Y esto, por supuesto, tiene un correlato en salud mental, ¿ya? Los problemas de insomnio generan dificultades de salud mental, pero también las mismas interacciones.
Los niños y los adolescentes se ven expuestos a situaciones de mucho riesgo.
Estoy pensando como en ciberacoso, ciberbullying, grooming.
Y todo eso, por supuesto, puede generar muchos problemas, digamos, difíciles de atisbar para los padres, ¿ya? Y en ese mismo sentido, yo vuelvo a poner aquí el foco y la cautela en que la prohibición parece ser una solución como sencilla, rápida de implementar, pero tiene el problema de que de repente puede hacernos completamente invisible lo que está ocurriendo en estos espacios difíciles de ver para los padres.
Entonces, más que prohibir, es muy importante educar, educar a los padres, formar a los profesores, actualizarnos nosotros, ¿cierto?, como profesores y educar sin duda a los estudiantes sobre estos riesgos porque, claro, existe esta idea del nativo digital, pero el nativo digital es un mito.
Es verdad que los niños nacieron, los niños de ahora nacieron con esta tecnología, pero eso no significa que sean necesariamente conscientes del daño que les puede producir, de cómo funcionan, de cómo están sujetos a manipulación y por lo mismo es súper importante que los adultos ahí teman la responsabilidad de educarlos.
Bien, María Jesús, te damos las gracias por ilustrarnos los daños de esto, las repercusiones que pudiera tener la prohibición también y ver la mejor manera para que esto no dañe la salud mental.
y física de nuestros niños.
Que estén muy bien.
Buenos días.
Buenos días.
Hasta luego.
Bien, pues son ya las 8