Entrevista a Francisco Ocaranza, Analista internacional Universidad Bernardo O'Higgins. Tema: La agenda de Donald Trump en Davos.

Canal T13 En Vivo - 23/01/2026


Cadena: Canal T13 En Vivo

Programa: T13 En Vivo - PM (Bloque 2)

Región: Región Metropolitana de Santiago

Inicio: 23/01/2026 18:35:53

Duración: 00:11:13

Audiencia: 1,37M

VPE: $ 2,24M

Tema: Universidad Bernardo O`Higgins

Sentimiento:

Transcripción automática

tragedia que afecta al sur de nuestro país.
señales sobre Greolandia, Gaza y la ONU.
Para eso estamos en contacto con Francisco Ocaranza, analista internacional de la Universidad Bernardo Ginz, que se encuentra ya en contacto.
¿Cómo está, profesor? Muy buenas tardes.
Gracias por este contacto.
Buenas tardes, Cristian.
Gusto saludarlo.
Igualmente.
Profesor, bueno, ¿qué se podría concluir de esta participación en Davos que nos sorprende? Además, con esta posibilidad de acuerdo con la OTAN, ¿cuál es el calificativo que se podría usar para la visita de Donald Trump en medio de esta cumbre? Bueno, la cumbre, Cristian, pareciera que corona un año, pese a estar empezando otro, lleno de vaivenes en el orden internacional donde los Estados Unidos han vuelto a transformarse después de algún tiempo donde ha primado el multilateralismo.
En la potencia hegemónica, al menos así lo están haciendo notar desde el uso de la fuerza, también de la diplomacia, y evidentemente desde la construcción de una narrativa.
En ese sentido, Davos ha sido, pese a ser un foro económico, pero es un foro económico, político y social, en esta especie de instancia que ha resumido problemas que están en el Medio Oriente, el problema de Groenlandia, el problema del hemisferio occidental, incluyendo con mucha fuerza a América Latina.
Bueno, se sabe que Davos es una especie de nutriente de políticas públicas internacionales y de decisiones económicas, pese evidentemente a no ser vinculante ni nada por el estilo, como parte importante de lo que ha demostrado ser el sistema internacional, para mal, por cierto, lamentablemente, diría uno.
Y en ese sentido, entonces, el presidente Trump, que ha sido el actor principal, de esta instancia o puesta en escena, ha tenido la oportunidad de tratar una serie de temas como son estos que estamos mencionando.
Pareciera ser que estamos ante un momento transicional entre lo que es esta especie de decadente sistema internacional que ha primado desde el año 45 al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y que tenía una serie de valores instalados, inculcados, tanto en términos de derecho internacional como en términos culturales y políticos, y que se abre la puerta a este que está instalando Estados Unidos con mucha fuerza, y lo ha demostrado, desde el bombardeo a las centrales y laboratorios nucleares en Irán, las subterráneas, hasta el derrocamiento de Maduro en Venezuela hace unas pocas semanas, lo estamos viendo.
Y nos está escatimando en esfuerzos Donald Trump, más allá de lo que vaya a suceder.
Llama la atención, profesor, que Donald Trump haya llegado a Davos y en los días previos con una postura que era bastante agresiva por lo demás, y que en tan poco tiempo salga con otra, y que además con una cierta concordancia con algunos de los líderes y con una respuesta.
Por contrapartida también de esos líderes también menos agresivas de las que tenían al inicio.
Llama la atención que en tan poco tiempo pueda cambiar el escenario Donald Trump.
Ha sido muy hábil, él o él con sus asesores.
Ha sido muy hábil en el último tiempo.
Davos en ese sentido viene a coronar, podríamos decir, o a constituir un eslabón más.
Pero claro, él ha jugado...
Desde lo declaratorio a políticas, establecer políticas y tomar decisiones de carácter maximalista.
Mire, vamos a subir los impuestos en 100%, 200 % más.
Entonces, al día siguiente aparece diciendo, no, mire, sabe que no va a ser 200, pero va a ser 80.
Entonces, pareciera ser que la contraparte algo gana, finalmente.
Y eso es muy hábil, porque gana él, pero también deja la sensación de que la contraparte algo está ganando.
Entonces...
.
Si uno lo piensa para el caso de Groenlandia, después de un buen par de días diciendo, mire, sin nosotros no solo cae Groenlandia, sino que en Groenlandia se está jugando una parte importante hoy día del orden mundial.
No pensando en que ahí es un punto donde confluyen esta especie de amigos enemigos, que son las otras dos grandes potencias mundiales, Rusia y China.
Entonces, sin nosotros el mundo no sigue funcionando, al menos de acuerdo a los paradigmas...
...de comprensivos que instalan o que instala Donald Trump o...
que lo mueven a él, ¿no? Esa es su mente y su moral, ¿no? Un poco citándolo a él, porque esos son sus límites, su mente y su moral, él lo dijo.
Entonces, desde esa lógica, desde ese punto de vista, el concederle ahora a Groenlandia, cierto, y a Europa, una presencia, una posibilidad de negociar, de conversar, da la idea de que, mire, si finalmente mi política no era tan maximalista, yo lo estoy haciendo por el bien de todos, por el bien de ustedes y por el bien del mundo, ¿no? Y claro, si los europeos, pero que son muy hábiles también, digamos, están razonando este asunto, ¿no? Y tienen experiencia y tienen institucionalidad, también tienen fuerza, todavía tienen fuerza o algo de fuerza, pueden quedar con la idea de que, bueno, parece que algo ganamos, o sea, o no lo perdemos todo.
Pero también Trump ha sido claro, finalmente en algún punto tendrá que entrar Estados Unidos en Groenlandia, ese es su plan, de algún modo, ¿no? Y entonces...
Pareciera estar dentro de su plan cultivando algo de paciencia, ¿no? Pero vamos a ver cuánto es, digamos, ya lo conocemos.
Lo que establece como plan de recuperación o el establecimiento o lo que quiera ser en Gaza, ¿cómo hay que tomarlo? ¿Como un anhelo? ¿Como una medida que puede llegar a concretarse? ¿Cómo lo analizamos? No cabe duda que el presidente Trump está reposicionando a los Estados Unidos dentro, digamos, como la gran potencia mundial, que no se va a limitar al hemisferio occidental.
El Medio Oriente es parte de la historia mundial antigua y si uno analiza o revisa solamente la historia moderna o la historia contemporánea, el Medio Oriente tiene una presencia, es un espacio de comunicación, de paso, es un portal independiente de tener una propia historia riquísima.
Y en ese sentido, Trump no va a perder la oportunidad de estar ahí, no va a perder la oportunidad también de poder agregar al Medio Oriente, al problema israelí -palestino y específicamente a lo que está pasando en Gaza como parte de sus logros, ¿no es cierto?, de estos logros que él pretende mostrarle al mundo y que quede emplazmado en los libros de historia relativos a Gaza.
¿Cuántos procesos de paz, cuántas acciones de paz ha concretado? Ahora bien, esto lo sabemos, Cristian, el problema es muy profundo y no tiene que ver únicamente con los presidentes o los líderes actuales ni con las potencias actuales, sino que se hunde en otro tipo de factores que muchas veces olvidamos en el análisis, pero que están ahí y que definen las matrices culturales y donde tienen mucha relevancia las religiones y esas religiones que infunden o se graban en lo más profundo de la memoria o de los espíritus, personas que componen una sociedad.
Entonces, la paz no es tan sencilla en el Medio Oriente.
El conflicto árabe -israelí resuelve.
Podríamos llegar a esto de tregua después de mucho dolor, de mucho sufrimiento, en ambos lados, en ambos lados de la frontera, podríamos decir.
Pero, claro, algunos han sufrido más.
Estoy pensando en la población civil en Gaza.
En ese sentido, puede ocurrir, pero este momento de tregua.
Pero que no va a ser permanente, no va a ser una paz perpetua como este anhelo kantiano de principios de la primera modernidad.
Y esta nueva institucionalidad, esta Junta o Consejo por la Paz, claramente también actúa como una verdadera cuña, un parteagua, muy propio de lo que está ocurriendo al día de hoy con este nuevo liderazgo norteamericano, porque ponen entre dicho a una institución que está bastante macullada, que es la Organización de Naciones Unidas.
No le ayuda mucho, evidentemente, al sistema internacional post -1945.
Porque, bueno, lo que hace es buscar construir una cierta legitimidad muy nueva, evidentemente sin nada de historia, y que quiebra ciertos principios culturales, políticos y legales sobre los cuales se sustentaba el derecho internacional, el multilateralismo, la resolución pacífica de controversia, la inviolabilidad de la soberanía de los Estados.
Y, claro, es muy personalista al mismo tiempo, porque el propio presidente de los Estados Unidos, el que lidera, está además vinculado a cuestiones pecuniarias, ¿no es cierto? Esta participación con derechos, prerrogativas totales de las naciones, está relacionada a la posibilidad de deparar una cantidad importante.
Además, es un tema muy...
sucesión, podríamos decir, donde hay que ir nombrando a quién sucede la representación de un determinado país, sea Argentina, sea Paraguay, que son países que han aceptado esta invitación.
Otras la han recibido, pero no han respondido, otras lo recibieron y ya rechazaron como varias de las naciones, podríamos decir, tradicionales europeas, Inglaterra, Francia, los países escandinavos y así.
Canadá, el discurso del primer ministro canadiense en Davos fue bastante decidido al respecto.
Entonces estamos, Davos 2026, en realidad va a quedar en la historia, al menos en una historia de análisis reciente, como un momento muy particular de la historia mundial, de agua.
Pero va a ser cierto que pasa, que claro, uno dice Donald Trump tiene un gobierno de cuatro años, vamos a ver qué pasa después.
Claro.
Muy bien, profesor, muchísimas gracias por estos minutos junto a nosotros, que estén muy bien.
Buenas tardes.
Muchas gracias por la invitación, Cristian, que tengan buena tarde.
Igualmente para ustedes.
Son las seis de la tarde con 46 minutos, hacemos