Cadena: Canal Meganoticias
Programa: Meganoticias Alerta - PM (Bloque 2)
Región: Región Metropolitana de Santiago
Inicio: 19/12/2025 18:45:31
Duración: 00:10:27
Audiencia: 1,20M
VPE: $ 219,45K
Tema: Universidad Bernardo O`Higgins
Sentimiento:
Bien, y queremos hablar ahora de este acuerdo de paz que se está buscando entre Rusia y Ucrania.
Si bien, como veíamos anteriormente, las hostilidades continúan entre ambos países, hoy y este sábado se van a realizar reuniones de negociación entre ambos países en la ciudad de Miami, Estados Unidos.
Recordemos que Donald Trump se ha puesto como un mediador en medio de este conflicto armado que ya está pronto a cumplir cuatro años.
Será.
Esta es la oportunidad de alcanzar la paz entre rusos y ucranianos.
¿Qué falta para poder sellar este mismo acuerdo? Se lo vamos a consultar a Francisco Caranza.
Él es historiador, analista internacional de la Universidad Bernardo Gíguez.
Muchas gracias, Francisco, por estar con nosotros en Meganoticias Mundo.
Buenas tardes, Pablo.
Muchas gracias por la invitación.
Muchas gracias a ti, Francisco.
Bueno, ya han sido varias rondas de negociación.
El propio enviado especial de Donald Trump ha estado en el Kremlin.
Se reunió con Vladimir Putin.
El caso de Volodymyr Zelensky se ha juntado con varios líderes europeos.
Lo hizo también con Donald Trump.
¿Qué falta para sellar finalmente un acuerdo de paz entre ambos países? Sabemos que hay muchas cosas que ambas naciones y ambos líderes no están dispuestos a negociar o ceder.
Por ejemplo, el caso de que Rusia quede con los territorios que han sido anexados o han sido quitados durante este mismo conflicto armado.
Por lo tanto, sería quizás uno de los puntos donde habría mayor...
mayor problema.
No sé si estamos con Francisco.
Creo que teníamos ahí un detalle en torno a la comunicación.
Francisco, me estás escuchando.
Yo te decía, bueno, ¿qué ha faltado? Lo escucho perfecto, sí.
Sí, ¿qué ha faltado para efectivamente generar un alto al fuego? La verdad es que, Pablo, la guerra por parte de los rusos es una que no es epidérmica.
No se explica puramente por factores inmediatos, sino que, como sabemos, tiene...
tiene un espesor o una profundidad histórica importante de por lo menos mil años.
No se retrotrae a la historia medieval.
Tiene que ver con el origen, el tuétano, diríamos, de la cultura rusa.
Y esa se sitúa en términos geoculturales en territorio mayoritariamente que hoy día es ucraniano.
Cuando uno tiene elementos de ese nivel, elementos centenarios o milenarios, si se quiere, complica cualquier situación en presente o más bien tiende a aportar elementos que lo explican.
Desde ese punto de vista, entonces, cualquier solución o cualquier solución de continuidad respecto de la guerra, esta guerra de casi, como usted bien dice, cuatro años, no se torna sencillo, no es inmediato.
En realidad sería engañarse, creer algo así.
Desde ese punto de vista, entonces, hay un asunto que...
podríamos decir, determina gran parte de lo que tiene que ver hoy día, tanto con la guerra, con sus orígenes, con su continuidad y, evidentemente, con la solución de paz o algo intermedio, de tregua, y tiene que ver con el territorio.
Los rusos no van a renunciar, ya habiendo generado una situación de hecho, a los territorios que están ocupando.
Bueno, Crimea desde el año 14, pero las otras cuatro zonas o regiones, con especial énfasis en el Donbass, no la van a renunciar tan fácilmente.
A la posesión de esta, para transformarla finalmente en un dominio efectivo, que parte en una situación de hecho y que debiera, eventualmente, para las pretensiones rusas, transformarse en una situación de derecho, de pasar del hecho al derecho.
Desde ese punto de vista, entonces, cuando uno ya lo ve desde el otro punto de vista, ya no ruso, sino ucraniano, esto es muy difícil de concebir, muy difícil de conceder, muy difícil de aceptar.
De ahí ya el asunto se torna complejo.
Y eso sin entrar en otros aspectos, como por ejemplo, este veto que ha instalado Rusia de que Ucrania forme parte de la OTAN, por ejemplo.
Eso es inconcebible para ellos también, por lo que implica, ¿no es cierto?, los artículos 3, 4, 5 del tratado finalmente protegen y terminan por fortalecer o por cercar las posibilidades.
Más de lo que hoy día está sucediendo con las diversas formas de apoyo político y fundamentalmente militar, que se expresan en transferencia de armamentos hipertrechos y pensando en los últimos días u horas, en los 90 mil millones de préstamos que la Unión Europea le está dando a Ucrania.
En ese sentido, entonces, lo que tenemos es un problema que es en presente, pero también es un problema histórico profundo.
Y ahí entonces, nuevamente, nos topamos.
Con estas verdaderos murallas a la hora de la negociación.
Hemos tenido ya otras ilusiones.
Pensemos en Alaska.
Claro, ¿no?, donde finalmente no funcionó mucho el diálogo ahí entre Donald Trump y Vladimir Putin.
Bueno, sabemos que el tema de la OTAN es uno de los puntos principales, ¿no?, de lograr finalmente algún tipo de acuerdo.
Pero uno podría decir ya, Ucrania a lo mejor podría no entrar a la OTAN, quizá a lo mejor buscar otros sistemas de seguridad, de blindaje a su país en caso de una nueva agresión rusa.
En el futuro, claro, no sería lo óptimo.
pero podría darse.
Pero para mí es muy distinto que tengan que ceder su territorio, ceder soberanía, porque eso ya quita gran parte de algo que es ucraniano desde el comienzo de este mismo conflicto.
Ahora, hasta el propio Donald Trump, en el plan de paz que le envió a ambos países, también contempla que Rusia se quede con gran parte de ese mismo territorio.
¿Qué podría hacer Zelensky para evitar perder gran parte de su país a manos de Rusia? ¿Es algo que se puede alcanzar o finalmente va a tener que ceder Zelensky para poder alcanzar un acuerdo de paz? La verdad, Pablo, es que desde hace mucho rato pareciera ser que Zelensky tiene muy poco espacio.
Lo que pasa es que no se dice mucho, por diversos motivos, uno podría entenderlo.
Pero tiene muy poco espacio y Donald Trump, de diversas formas, tanto de manera explícita como también desde la gestualidad, podríamos decir, o desde el significado de las reuniones o de las acciones que ha tenido, de la interacción que ha tenido con Zelensky, se lo ha hecho ver.
Zelensky pareciera ser, entonces, que tiene poco espacio para negociar.
Hay que ver hasta cuánto dura la tolerancia de los Estados Unidos, que es el gran garante, finalmente, más que la propia comunidad europea o más que el resto de la OTAN, podríamos decir.
Respecto de Ucrania, pero pareciera ser que se le está acabando el espacio.
Uno no dice que sea bueno, no lo juzga, pero es un hecho.
Porque basta con que los Estados Unidos finalmente tomen una determinación a este respecto y Ucrania queda muy desprotegida.
Bueno, desde ese punto de vista, los 90 mil millones son una realidad, pero también tienen algo de simbólico.
Era de decir, mire, Ucrania no está sola y está hablando Europa.
También, desde algún punto de vista, estas declaraciones que hace meses viene realizando tanto la autoridad francesa como hace muy poquito la autoridad política británica, esto de preparémonos porque hay un margen de posibilidad y probabilidad de que en algún momento entremos en un conflicto con Rusia.
Para el caso británico se ha hablado en 5%, según los expertos.
Esto se hace ahora.
Pero pensemos, decían tanto franceses como británicos, que probablemente la generación que viene, la generación actual y la que esté en edad de portar armas, de cargar armas, tenga que enfrentar ciertos desafíos desde un cierto punto de vista histórico, tal como lo hizo una generación o dos generaciones durante los primeros 50 años del siglo XX, pensando en la Primera y la Segunda Guerra Mundial.
No deja de ser llamativo, finalmente, porque eso lo habíamos dejado, lo hemos dejado de escuchar, con el orden mundial posguerra fría.
Desde algún punto de vista, con algo de ingenuidad, pero también con mucho de esperanza, se había pensado que esto no volvía a ocurrir, al menos en suelo europeo.
Claro.
Francisco, sabemos que a Estados Unidos le urge cerrar un acuerdo de paz lo antes posible para que así el presidente Donald Trump pueda adjudicarse otro logro diplomático durante su gobierno, ¿cierto? Pero también, ¿le conviene a alguna de las partes seguir dilatando esta guerra? Yo pensaría más que Rusia, pero no sé si tú también tienes ahí un enfoque similar o diferente.
Rusia la va a seguir alargando porque ya esto se ha transformado en una causa que determina no solo su ca e, sino que la política interna desde algún punto de vista.
Entonces, tiene tiempo.
Rusia tiene tiempo.
Y no va, yo aquí retomo lo dicho hace algunos minutos, no va a renunciar ya a esta situación de hecho que ha ido construyendo, que es la posesión de tierra para transformarla finalmente, para pretender transformarla en una situación de derecho, lo que es un muy mal precedente evidentemente para el mundo, para el sistema mundial.
Esa es harina de otro quintal.
Pero claro, Rusia finalmente cuenta con ese tiempo.
Está dentro finalmente, uno diría, de la política del presidente Putin.
Evidentemente el resto no tiene ese tiempo.
Para Donald Trump, yo creo que cada día que pasa, lo mismo con Venezuela, constituye un verdadero problema.
Porque él finalmente vence las elecciones prometiendo otra cosa, muy distinta a lo que normalmente ofrece el Partido Republicano.
Pero bueno, ahí está finalmente.
Exactamente.
Bien, Francisco Ocaranza, académico, analista, historiador también de la Universidad Bernardo Gínguez, muchas gracias por haber estado con nosotros hoy día en Meganoticias Mundo.
Un abrazo.
Muchas gracias, Pablo.
Chau, chau, que estén muy bien.